El paro general de 24 horas votado la semana pasada en la Mesa Representativa del Pit-Cnt, para el mediodía del 6 de octubre hasta las 12 horas del 7, generó polémica interna en la central sindical.
Si bien ya habían fustigado la medida (ver nota a parte), hoy de mañana el ala moderada –más cercana al gobierno- se reunió y según dijo a EL PAÍS digital el dirigente de la corriente Articulación –coordinador, además del sindicato-, Fernando Pereira, "es natural que existan diferencias".
"No somos una central sindical de pensamiento único, somos diversos y en esa diversidad se esconden diferentes visiones ideológicas. En este caso tenemos una diferencia claramente política", expresó el dirigente.
El paro general, primero de la administración de José Mujica, fue impulsado por el gremio de los estatales (COFE) y se aprobó con 24 sindicatos a favor, pese a que ocho se manifestaron en contra y otros ocho se abstuvieron.
Pereira indicó que "es legítimo votar medidas así", pero recordó que "en 2003, cuando se discutió la reestructura del Pit-Cnt habíamos convenido que medidas de esta magnitud requerían un consenso mayor de los presentes en una Mesa Representativa. Y esto no ha sucedido".
El dirigente de la Articulación consideró que la medida adoptada "suena demasiado dura desde el punto de vista político", pero aseguró que "ni de cerca" se vislumbra un quiebre dentro del Pit-Cnt. "Somos una corriente unitaria. Defendemos la unidad sindical hasta el hartazgo, lo que no significa pensamiento único", sostuvo.
La corriente moderada de la central obrera no tiene previsto plantear una nueva reunión para rever la medida, sino que acatará el paro.
En cuanto a la opinión del director nacional de Trabajo, Luis Romero, de que COFE incurre en una postura "chantajista", Pereira dijo no compartirla. "COFE defiende sus legítimos intereses, por lo tanto no creo que esté el chantaje arriba de la mesa", aseveró.