El gremio del Instituto del Niño y el Adolescente (INAU) "negoció" ayer con las autoridades del organismo la derivación de ocho jóvenes del Hogar Puertas a otros centros y dio tiempo hasta el mediodía de hoy para solucionar el tema del hacinamiento. Como no hubo acuerdo, decidieron ocupar el Hogar por tiempo indeterminado.
Ahora, el Puertas cuenta con 17 jóvenes alojados en dos celdas (ocho en una y nueve en otra) de "cuatro por cuatro", dijo el presidente del gremio, Joselo López, a EL PAÍS digital.
"Hoy querían meter más gurises nuevamente y se llegó a esta medida", afirmó. "El objetivo es que no haya hacinamiento de gurises", agregó.
Ayer, en tanto, funcionarios de este hogar impidieron el ingreso de dos menores remitidos por la Justicia.
López aseguró que el Puertas no tiene la función de albergar a los internos en forma permanente, sino transitoria. "Lo que pasa es que está todo desbordado y se amontonan; no hay lugares para derivarlos", señaló. "Los chiquilines acá no deberían estar acá más de 24 horas", añadió.
El dirigente dijo que las medidas de lucha "por ahora" se tomarán sólo en el Puertas, aunque aclaró que "todos los hogares están por encima de la capacidad de chiquilines que pueden atender".