LA HABANA | AFP, ANSA Y AP
Fidel Castro desempolvó su uniforme militar y pronunció el discurso de masas más significativo desde que volvió a escena tras su enfermedad contraída en 2006. Miles de cubanos escucharon su amenaza de una potencial guerra nuclear.
Tras cuatro años de enfermedad, el líder de la revolución cubana reafirmó en un acto masivo su rol y demostró estar sano y enérgico, mientras habló en la escalinata del "Alma Mater", la estatua que identifica a la Universidad de La Habana, donde él mismo estudió hace más de 60 años.
"No podemos perder tiempo en guerras anacrónicas que nos debilitan y agotan energías, los enemigos hacen las guerras", expresó Fidel Castro. Como es habitual en él, el líder entró en detalles y aseguró que el arsenal nuclear en el mundo llega a 25 armas cuyo poder destructivo es "440 mil veces superior" a las bombas que Estados Unidos lanzó contra Hiroshima y Nagasaki en 1945.
Castro reapareció en julio con cortas visitas a centros académicos, encuentros y pequeños actos, y el 7 de agosto fue al Parlamento. De discursos leídos de pocos minutos, el revolucionario llegó a hablar ayer durante 45 minutos donde incluso se salió algunas veces del guión, tal como lo hacía antes.
Ante "los terribles peligros que amenazan la vida humana" por una guerra nuclear, Castro exhortó a los estudiantes, que eran la mayoría de sus oyentes, a seguir librando "esta lucha por la paz. En esta, como en muchas luchas del pasado, es posible vencer", dijo. También advirtió que "el tiempo que la humanidad dispone para librar esta batalla es increíblemente limitado".
El líder cubano consideró que "le ha correspondido a Cuba la dura tarea de advertir a la humanidad del peligro real que está confrontando" y dijo que "en esa actividad no debemos desmayarnos".
Castro es el último protagonista de la Guerra Fría con vida y, según dijo ante el Parlamento, se dedica a "persuadir" a Barack Obama de evitar una "hecatombe nuclear", algo que asegura que se desatará si EE.UU. e Israel atacan a Irán.
"La única victoria está en ganar la paz. Hoy enfrentamos dos grandes desafíos: la consolidación de la paz mundial y salvar el planeta del cambio climático", recordó ayer ante los miles de universitarios.
Tras estar al filo de la muerte, sometido a varias cirugías y pesar 66 kilos, Castro, que pesa 85 kilos, dijo que volvió a "un mundo como de locos".
"No quiero estar ausente en estos días. El mundo está en la fase más interesante y peligrosa de su existencia y yo estoy bastante comprometido con lo que vaya a pasar. Tengo cosas que hacer todavía", dijo Castro en un reportaje publicado por La Jornada.
El retorno público del hombre que gobernó Cuba 48 años no implicó hasta ahora un regreso al poder: tanto en sus 300 artículos de prensa escritos en convalecencia como en sus recientes discursos y entrevistas, Castro no tocó temas locales, aunque sigue siendo el primer secretario del Partido Comunista y Comandante en Jefe.
Entre 1945 y 1952 Fidel Castro estudió Derecho en la Universidad donde habló ayer. "Se pueden adquirir conocimientos y conciencia a lo largo de toda la vida pero jamás en ninguna otra época de su existencia una persona volverá a tener la pureza y el desinterés con que siendo joven se enfrenta a la vida. A esa edad descubrí mi verdadero destino" de revolucionario, aseguró Castro.
El líder comentó que aún le quedan secuelas de su enfermedad en las piernas pero que ya camina 600 pasos sin bastón.