Para hacer frente a la inflación, es imprescindible conocer las claves para hacer rendir el dinero; en su edición digital, el diario La Nación relevó algunos consejos para tener en cuenta a la hora de ir en busca de los artículos más necesarios. En un contexto de suba de precios, es cuando se multiplican y se hacen más necesarias las estrategias de ahorro y consumo inteligente, para lograr que el dinero se multiplique. En este resumen presentamos algunos tips que pueden ayudar a que la visita al supermercado sea rendidora. La lista de claves, armada en base a los consejos de la página BabyCenter, menciona desde el mejor lugar para empezar una compra hasta la planificación familiar de las comidas.
1) Ir al súper sin compañía... y después de comer. Es la mejor forma de evitar compras impulsivas. Sin hambre y sin niños se reducen las posibilidades de tentarse. No vendrán ganas de comprar comida sólo porque parezca rica, y los hijos no distraerán pidiendo todo lo que les llame la atención.
2) Es fundamental comprender cómo funcionan los comercios. Las grandes supermercados estudiaron la disposición más conveniente de los artículos para vender más. Los productos esenciales suelen ubicarse al fondo del supermercado, para forzar a los clientes a pasar frente a muchos productos que no son necesarios.
3) Objetivos. Por lo dicho arriba, lo mejor es ir sin vacilaciones hacia el área donde está lo necesario. Se debe pensar dos veces si realmente son necesarios los productos que se muestran en "oferta" en los extremos de cada pasillo.
4) Descuentos. Todos los supermercados tienen sus días particulares en que ofrecen descuentos diversos con tarjetas de crédito. Se debe estar alerta para aprovechar los momentos indicados y también revisar los anuncios en los diarios o en los volantes de los comercios para recortar cupones y tenerlos siempre a mano.
5) Puede ser sorpresivo revisar los precios de los productos que están en los estantes más bajos. Los que están al nivel de la mirada pueden ser más caros.
6) Precio por unidad. A veces el envase engaña. Al comparar productos, mirar el precio por unidad, si es que se informa (por ejemplo, cuánto cuesta el producto por kilo). Así se identifica mejor lo que sale más barato, independientemente del tamaño o forma del paquete.
7) La última parada. Hay que tratar de no comprar los productos que están junto a la caja registradora, porque la mayoría de ellos suelen ser caros. (La Nacion.com)