El sacerdote José Moreira, párroco de Santa Lucía, que denunció "destrato y violaciones a los derechos humanos" en las colonias Etchepare y Santín Carlos Rossi, respondió a las acusaciones que le realizaron funcionarios y hasta el propio responsable de los establecimiento, el psiquiatra Osvaldo Do Campo, asegurando: "Yo nunca toqué plata de las colonias, eso es una mentira".
Moreira reconoció que trabajó dentro de las colonias "desde el tiempo de la dictadura hasta hace unos cuatro años" y que siempre hizo lo posible por defender y denunciar los abusos y destratos de los que fue testigo.
"Siempre denuncié y luché por el bienestar de los pacientes, no es que haya saltado ahora porque no estoy. Lo que pasa es que ahora hablé de violaciones a los derechos humanos y esas palabras corrieron rapidísimo por los medios", se defendió el párroco.
Moreira también confirmó que integró, presidió y hasta fue el tesorero del patronato de las colonias.
"Las actas que dicen que están firmadas por mí son las de las sesiones del patronato de esos años. Supervisábamos los gastos de los pacientes y llevábamos la contabilidad con una administración propia, pero yo nunca tuve la curatela de ninguno ni cobré la pensión de ninguno", replicó.
Moreira asegura que renunció porque "se quedó sin espacio". A pesar de eso, el estado de cuenta de la cuenta de las colonias en el BROU sigue llegando a su casa.
El cura también negó haber tenido un quiosco dentro de los establecimientos. Expresó que "les llevaba tabaco, yerba, caramelos y otras cosas para que no tuvieran que salir a la calle".