SAO PAULO | AFP
El primer debate electoral por Internet en la historia de Brasil opuso ayer a los principales candidatos a la Presidencia, en un duro intercambio de críticas, acusaciones y propuestas de cara a la elección de octubre.
La favorita en los sondeos, la ex ministra jefa de Gabinete del actual gobierno, Dilma Rousseff (45%), y los opositores José Serra (29%) y Marina Silva (8%), discutieron problemas educativos, de saneamiento, urbanización, reforma del Estado y reforma tributaria. Pero lo que más se destacó de este segundo debate electoral entre los candidatos fue un aumento de la temperatura y una multiplicación de ataques entre los dos favoritos en comparación con el enfrentamiento previo.
"Brasil tiene la mayor carga tributaria del mundo en desarrollo", y el gobierno brasileño es uno de los que menos invierte en relación al PIB, disparó Serra, ex gobernador de Sao Paulo y candidato por la Social Democracia Brasileña (PSDB).
"Ese número es bastante antiguo. Es bueno actualizarse. Tuvimos una práctica sistemática de reducción (de impuestos)" durante la crisis en el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, replicó Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT).
"Usted tuvo una evaluación equivocada de la crisis" cuando gobernaba Sao Paulo, y apostó a la sustitución de impuestos, contraatacó la candidata.
"Dilma, usted mira tanto para atrás, el retrovisor es tanto más grande que el parabrisas" que no ve el panorama global, le respondió Serra.
El tono amable del primer debate hace diez días quedó en el olvido cuando Rousseff calificó de "absurda" la opinión de Serra acerca de que un examen público escolar carece de moral luego de una grave filtración de la prueba que es investigada por los autoridades.
O cuando el opositor dijo a la aspirante oficialista que es una "ingrata" por no reconocer el mérito de los ex presidentes Cardoso e Itamar Franco (1991-1994) en la implantación del Plan Real, que recuperó la moneda brasileña.
Entre las acusaciones de "mentiras" de Serra y de "calumnias" de Rousseff, Marina Silva -del Partido Verde- intentó defender sobre todo sus propuestas y pidió un diálogo constructivo a los candidatos.
Los candidatos intercambiaron preguntas, según el mecanismo pactado para el encuentro, y recibieron interrogantes de periodistas y también del público a través de Internet.
El primer turno de las elecciones presidenciales brasileñas tendrá lugar el 3 de octubre, y de haber una segunda vuelta será el 31 de ese mes.