MARCELA DOBAL
La Dirección General Impositiva (DGI) considera que la rebaja a la tasa de IVA para promover el consumo con tarjetas no es un "estímulo contundente" para reducir la evasión de los comercios y no necesariamente promueve la bancarización. Aun así, la medida le es beneficiosa porque promueve la recaudación a través de esos agentes de retención, que en la actualidad totaliza $ 1.600 millones, esto es, 2,4% de los ingresos totales por ese impuesto. Esta cifra es similar a lo recaudado por la categoría uno del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas.
Mientras el Ministerio de Economía quiere concretar el compromiso programático de rebajar dos puntos de IVA a 20% por esa vía, estudios de DGI basados en beneficios tributarios otorgados a actividades turísticas revelan que no se vio un "punto de inflexión" en el incremento del consumo con plásticos ni del número de comercios que hacen uso de ese medio de pago, informaron a El País fuentes del organismo.
Desde que rige el incentivo (2006), el alza del volumen de operaciones con tarjeta fue de entre 15% y 20% anual y los comercios que operan con tarjeta crecieron a entre 7% y 8% anual. Ambos guarismos son similares a los de años anteriores. Inmobiliarias, rentadoras de autos y servicios gastronómicos tienen una participación marginal sobre el total recaudado por concepto de IVA (0,7%).
Las fuentes descartaron que el estímulo a que los clientes usen tarjeta favorezca la formalización de los comercios que no están en regla. Los que están en negro prefieren dar el mismo descuento a sus clientes en efectivo y aquellos que subdeclaran tienen un "margen" para incrementar sus ventas con tarjeta siempre y cuando su proporción en el total de ventas declaradas no alcance niveles sospechosos de 80% o más.
Pero la DGI considera positivo que las administradoras de tarjetas operen como agentes de retención de IVA.