Una de las novedades principales de la investigación a propósito del pasaje de Josef Mengele por Uruguay es la que asegura que el criminal alemán llegó a tierras sudamericanas a bordo del barco Philippa. Históricamente se pensaba que, como había llegado a Buenos Aires en el buque North King, Mengele había hecho toda su travesía desde Europa en ese barco.
"Es un hecho confuso. Aquí en migraciones sale que Mengele llegó en el vapor North King. Nosotros cotejamos ambos documentos oficiales y comprobamos que viajó a bordo del Philippa y bajó primero en Montevideo, quizá esperando el momento propicio para entrar en Argentina. Por algún motivo le dijeron que no bajara el día 20 en Buenos Aires, día en que llegó el Philippa a esa ciudad, entonces se bajó en Montevideo y se quedó allí", explicó De Napoli.
Por su parte, el investigador Héctor Amuedo comprobó el año pasado que toda la documentación sobre el casamiento de Mengele se encontraba intacta y en perfectas condiciones para ser registrada para el documental.
Amuedo también demostró que, contrario a lo que se pensaba, Mengele no huyó a Paraguay a través de Uruguay, como se pensó originalmente. Un documento hallado por el periodista argentino Horacio Verbitsky en 1985 aseguraba que había ingresado a Uruguay en 1960 con una cédula argentina falsa, a nombre de Alfredo Mayen. Se suponía que Mengele había viajado hasta el puerto de Colonia y luego hasta la ciudad de Rivera para pasar clandestinamente a Brasil.
Sin embargo, los diferentes movimientos de Mengele en Argentina y su alta como ciudadano extranjero en Paraguay señalan que antes de la captura de Eichmann ya se encontraba lejos de Buenos Aires. En la dirección de migraciones, donde Amuedo investigó durante ocho meses, tampoco se logró encontrar datos sobre el ingreso a Uruguay de alguien con el nombre Alfredo Mayen entre 1959 y 1960, lo que descarta esa posibilidad.
En 1949, Mengele había ingresado a Argentina con un pasaporte expedido por la Cruz Roja con el nombre de Helmut Gregor. La Policía Federal argentina le otorgó una cédula de identidad con ese nombre, pero en 1956, tras presentar una partida de nacimiento certificada por la embajada alemana, pidió la rectificación del nombre y se le entregó una cédula a nombre de José Mengele, según señaló el investigador.