ANDRÉS OYHENARD
El gobierno no está dispuesto a construir un puerto de aguas profundas solamente para asegurar la instalación de la papelera portuguesa Portucel. Los costos y la viabilidad del puerto son los obstáculos hoy que le exigen contar con más de un aliado para concretar la obra.
El País informó ayer que el presidente ejecutivo de Portucel, José Honório, dijo al diario portugués Jornal de Negócios que ponía en duda el desembarco de la inversión en Uruguay al no existir un puerto de aguas profundas que es uno de los requerimientos esenciales del proyecto celulósico.
No obstante, el presidente, José Mujica, dijo ayer en su audición radial de M24 que la inversión debería hacerse en "conjunto" con otros países de la región.
En diálogo con El País el subsecretario de Transporte, Pablo Genta, dijo que el país "hoy no está condiciones de construir por su cuenta un puerto de aguas profundas a cargo del Estado", sino que prima la idea de "una terminal regional".
"También pueden surgir otras variables porque hay intereses privados que también operaran y tienen sus apuros", reconoció Mujica en su audición, luego de un largo período en que el tema no había sido tratado.
En tanto, otras fuentes gubernamentales explicaron a El País que resulta "difícil" que el gobierno pueda invertir entre US$ 450 y US$ 600 millones en un puerto de aguas profundas solamente para un inversor privado. "Hacen falta dos o tres socios más", explicaron. Esto porque el gobierno contrató una consultoría logística que entregó un informe hace un tiempo sugiriendo que para construir un puerto de aguas profundas era necesario contar con más carga, más allá de la que pueda generar la papelera.
Agregaron que si Portucel opta por Brasil para instalar su planta de celulosa antes que el país defina la viabilidad del puerto, habrá otro inversor interesado porque en Uruguay "los árboles van a seguir estando".
Por su parte, Genta dijo que quizás las declaraciones de los jerarcas de Portucel tengan como fin entablar una "nueva negociación o un acercamiento" para ver cuáles son las necesidades que requiere el proyecto.
Por otro lado, el presidente Mujica mencionó que en su última visita a Bolivia estuvo sobre la mesa la necesidad que tiene este país de contar con una salida directa al mar. Dijo que hay un "consenso nacional en la necesidad de ayudar a dos países hermanos (Bolivia y Paraguay) para que puedan tener una salida" sobre el océano Atlántico.
No obstante, advirtió que para que esto sea posible existen "obstáculos de la naturaleza y políticos" para concretar esta iniciativa ya que involucra a varios países de la región.
"Esto necesita un clima de construir integración más allá de los discursos", sostuvo.
El mandatario señaló que la actividad portuaria internacional "está cambiando" y que cada vez habrá barcos más grandes para achicar los costos con un calado que superará los 20 metros y que por eso deberán aparecer puertos que puedan atender a este tipo de embarcaciones. Agregó que el departamento de Rocha ofrece esas características porque allí están los grandes canales que están más próximos al Río de la Plata.
"El puerto de aguas profundas no lo podemos definir hoy, pero en el peor de los casos nos coloca en una posición diplomática por el buen camino, y en el mejor de los casos nos puede dar un resultado positivo a toda la región", culminó.