Asumir el reto de sostener una productora de contenidos para televisión es tan difícil aquí, en el Río de la Plata, como en el Primer Mundo. Salvo, obviamente, que a la cabeza esté alguien como Tinelli, y su habilidad para convertir en dinero todo lo que camina por la pantalla. A Gastón Pauls y su productora Rosstoc, las cosas no le están rodando bien. Por deudas cuantiosas, Pauls se vio forzado a cerrar su empresa, que había creado en 2005 junto a su socio Alejandro Suaya. Y por si fuera poco, guionistas, actores, productores, directores y maquilladores, entre otros trabajadores del medio, están reclamando por los casi 300 cheques sin fondos que emitió Rosstoc.