Para la consultora CPA/Ferrere, "existen leves indicios que sugieren la existencia de cierto impacto" en el sistema financiero local "derivado de los cambios en la política tributaria" que están a estudio del Parlamento (impuestos a depósitos y colocaciones en el exterior y flexibilización del secreto bancario).
De todas maneras, "ellos se encuentran claramente acotados a los grandes depositantes" y "el resto de los componentes no evidenció aún ningún tipo de impacto", según un reporte de la consultora al que accedió El País.
En un análisis sobre los depósitos en el sistema financiero en el mes de junio (último dato disponible) muestra que "se caracterizó por una estabilidad absoluta en los montos depositados por el sector no financiero privado", señala. Incluso, "si se corrige por efectos de valuación, derivados por los movimientos del tipo de cambio, es posible observar que éstos habrían crecido a un buen ritmo", agrega.
Por su parte, si se toman las "grandes cuentas" (aquellos depósitos mayores a US$ 250.000) se observa una caída de 1,5%, pero si se corrige la variación por efectos cambiarios, se observa que las grandes cuentas en moneda nacional, en los hechos, crecen 6% en monto y las denominadas en moneda extranjera apenas caen 0,6%.
Sin embargo, "los montos depositados en los bancos privados muestran caídas `efectivas`, incluso corrigiendo por posibles efectos valuatorios de -0,9% y -2,7%, con y sin corrección respectivamente", sostiene en su informe la consultora CPA.
"Todos los componentes de las `grandes cuentas`, con excepción de las obligaciones de residentes en moneda nacional, cayeron en junio", agrega.
La consultora afirma que las "obligaciones con clientes no residentes de cuentas mayores a los US$ 250.000 ya evidenciaban cierto nivel de estancamiento" aunque los "cambios en políticas (tributarias) pueden haber acentuado el problema".
Además entre los residentes "se observó por primera vez en 14 meses una caída de los montos depositados en promedio por cada `gran` cliente", indica el reporte.
En junio el gobierno envió al Parlamento un proyecto de ley que prevé gravar con el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas y el Impuesto al Patrimonio las colocaciones que los residentes tengan en el exterior y además permitirá a la Dirección General Impositiva pedir a la Justicia el levantamiento del secreto bancario a efectos de fiscalizar sin que necesariamente exista una presunción de defraudación como sí lo establece la ley vigente.