BP logró frenar el derrame de crudo

Golfo de México. Obama alertó por efectos de pérdidas y recordó que la empresa pagará

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NUEVA ORLEÁNS | AFP, ANSA, AP Y

EL PAÍS DE MADRID

Después de más de 100 días, BP logró detener el flujo de petróleo que manaba en el Golfo de México. Aunque según la empresa de trata de un hito, EE.UU. se apresuró a destacar que las consecuencias del desastre pueden durar "décadas".

"La larga batalla para detener la fuga y contener el crudo está finalmente llegando a su fin. Y estamos muy complacidos con ello", dijo el presidente norteamericano Barack Obama sobre la operación para sellar el pozo que quedó abierto tras la explosión de una planta petrolera el 20 de abril.

A primera hora de ayer, la empresa británica anunció que la primera parte del operativo puesto en marcha un día antes para sellar definitivamente al flujo había alcanzado "el objetivo deseado".

El almirante Thad Allen, designado por el gobierno para supervisar las operaciones contra el derrame, declaró tener la confianza de que "no habrá fuga de crudo al ambiente".

La operación, que consistió en el bombeo de lodo pesado hacia el pozo, había fracasado en mayo porque el petróleo salía con mucha presión.

Ahora BP precisó que no descarta bombear más barro y que "seguirá trabajando" con el comando federal que coordina los esfuerzos para poner fin a la pérdida antes de decidir los próximos pasos, entre ellos el posible bombeo de cemento "a través de la misma ruta".

Si todo sale bien, el proceso se completará con la perforación del pozo de alivio, lo que pondría efectivamente fin a la pérdida y canalizaría el crudo que surge desde el pozo conocido como Macondo.

"Hemos mejorado significativamente nuestras chances de finalmente matar el pozo con el pozo de alivio", dijo Allen.

DESASTRE. Al margen del sellado, la Casa Blanca anunció que la gran mayoría del crudo vertido al océano desapareció de la zona, ya sea porque se evaporó o porque fue quemado por los trabajadores de la petrolera.

Al parecer, 26% está hundido en el lecho marino o almacenado bajo los sedimentos. "Hay algunas pelotas de alquitrán, hay algunas manchas en superficie… Pero es mucho menos de lo que vimos al principio del vertido, y vamos a seguir adelante con las labores de limpieza", dijo Carol Browner, asesora de Obama en materia energética, en una entrevista en el canal de televisión ABC.

La duda que enfrentan los gobernantes y científicos es qué efecto tendrán en el océano los disolventes químicos utilizados por BP y aprobados por el gobierno norteamericano.

"Seguimos preocupados por el impacto a largo plazo", declaró Jane Lubchenco, titular de la Administración Nacional de asuntos Oceánicos y Atmosféricos norteamericana. Según explicó, la flora y fauna submarinas que se vieron afectadas por el derrame durante tres meses sufrirán los efectos durante "años y posiblemente décadas".

En ese sentido, el presidente Obama dijo ayer que los "esfuerzos de recuperación continuarán" pues hay que "revertir el daño que se ha hecho". Y, repitiendo algo que proclama desde que se desató el peor desastre ecológico de la historia de EE.UU., recordó que "seguiremos trabajando para hacer que los contaminadores rindan cuentas por la destrucción que provocaron y para asegurar que aquellos que fueron lastimados sean indemnizados".

Obama dijo que las vidas de los habitantes del área se han visto trastornadas por la explosión de la plataforma petrolera, aunque se sentía alentado por indicios de que el derrame está siendo controlado.

Esta catástrofe costará miles de millones de dólares a BP, a lo que se suman el desprestigio causado por los fracasos en la contención de la crisis y los errores de comunicación de su presidente, Tony Hayward, que renunciará. De ser considerado culpable de negligencia, podría pagar hasta 17.600 millones de dólares de multa. La firma también previó un fondo de 20.000 millones de dólares para indemnizar a particulares o empresas afectadas.

La cifra

26% Es el porcentaje de petróleo, sobre el total derramado, que aún permanece en el lecho marino. El resto se evaporó o fue quemado.

Ignoran el costo total de esta catástrofe

El costo medioambiental y humano total de la catástrofe ecológica aún se desconoce, pero un informe de la Universidad de Columbia da una idea al respecto.

Así, un 40% de los 1.200 habitantes de la costa del Golfo de México declaró sufrir consecuencias directas del derrame, un tercio señaló que había afectado a sus hijos a través de problemas mentales de conducta o físicos, y 20% indicó haber perdido dinero tras lo ocurrido.

Más de 600 millones de litros de petróleo se escaparon tras la explosión que provocó 11 muertes el 20 de abril. El grupo BP, que ya se despidió de los dividendos hasta el último trimestre del año, continúa con la venta de activos al tiempo que reclama facturas impagas a sus socios.

La última operación de este estilo, el martes, fue el anuncio de la venta de sus activos en Colombia a un consorcio formado por la estatal colombiana Ecopetrol y el grupo canadiense Talisman por 1.900 millones de dólares. La operación aún debe ser aprobada.

INTENTOS FALLIDOS de sellado

El método con el que finalmente BP selló el pozo de petróleo "Macondo" es el llamado "static kill". Es similar a uno intentado en mayo y junio y consiste en bombear un lodo denso por el caño que llega al agujero situado a 1.500 metros de profundidad. Esta vez hubo éxito porque el crudo no corría con tanta presión como antes, a causa de la tapa que colocaron sobre el caño el pasado 10 de julio.

En realidad, la colocación de esa tapa había comenzado bastante antes, a finales de mayo. El operativo se alargó porque, en una primera instancia, se atascó la sierra que cortaba el caño por donde se colocaría ese capuchón. Todo estuvo detenido durante 12 horas y cuando se retomó no se hizo con el instrumento adecuado. El resultado fue que el caño quedó de manera irregular y por allí se filtraba igualmente crudo.

Pero la operación fue considerada exitosa y el 4 de junio BP anunció que por primera vez había logrado capturar parte del petróleo que fluía desde Macondo desde el pasado 22 de abril.

El plan de la petrolera, sin embargo, era poder sellar el pozo por completo y para eso removió, a mediados de julio, la tapa que había y la sustituyó por una más resistente. Fue así que el 14 del mes pasado los ingenieros pudieron medir la presión del petróleo y comprobar que era menor a cuando habían intentado sellarlo por primera vez con lodo, en el mes de mayo.

Antes de todos estos intentos, BP fabricó una cúpula de cemento y la introdujo lentamente en el mar. Pretendía con ella sepultar el pozo y el petróleo, pero el procedimiento fue abortado a mitad de camino porque las aguas gélidas de las profundidades marinas generaron hielo en el interior de la cúpula. Eso fue el 7 de mayo, día que será recordado porque fue el primero de varios intentos fracasados por sellar un agujero que largó al mar más de 600 millones de litros, desprestigió a la gigante petrolera BP, eliminó 11 vidas, destruyó temporalmente el negocio pesquero, alteró ecosistemas y generó consecuencias aún no calculables en la población de las costas y en la cadena alimenticia.

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