El capitán aviador retirado Carlos Cano declaró ante la Comisión Investigadora de Accidentes Aéreos de la Fuerza Aérea. La sesión tuvo lugar en instalaciones de la Dirección Nacional de Aviación Civil.
"La comisión se propuso esperar que ocurrieran dos cosas antes de tomarle declaración a Cano. Primero que le dieran de alta, luego que prestara declaración ante el juez, para no alterar el debido proceso", explicó el portavoz militar.
La comisión investigadora esperaba obtener de Cano información clave para arribar a conclusiones sobre el siniestro aéreo.
El domingo pasado sus integrantes realizaron una inspección visual de los restos del Bell 206 que perteneció a Ferrere. "Pero sólo se trató de un primer contacto, donde los técnicos tomaron fotografías y pudieron hacer algunos exámenes", explicó Rodrigo. Los investigadores, desde entonces, han estado iniciando informes y diversas solicitudes administrativas para continuar su análisis. Además del testimonio de Cano, los expertos se proponen examinar los instrumentos de la aeronave y chequear las posiciones de cada uno de ellos.
El juez letrado Pablo Misa pedirá a los expertos su informe final, una vez concluyan la investigación técnica.