El aviador se mostró firme en su declaración

Tragedia aérea. El capitán aviador retirado aseguró que el abogado Daniel Ferrere se desmayó y la aeronave quedó fuera de control Hoy declara ante la Comisión Investigadora de la Fuerza Aérea

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JOSÉ L. ÁLVAREZ Y RENZO ROSSELLO

El piloto atribuyó al desvanecimiento de Daniel Ferrere la caída del helicóptero. Dijo que no pudo hacer nada para evitar el siniestro. Tras declarar ante el juez la investigación del hecho continúa. El juez pedirá varios informes y peritajes más.

-¿Se siente con ánimo para volver a volar y ejercer su profesión de piloto?

-Siempre, siempre, es mi pasión, es mi profesión y lo voy a hacer toda mi vida. Los helicópteros están hechos para salvar vidas.

Dos minutos después de la hora 15, flanqueado por su abogado Julio Iribarne y con visibles dificultades para caminar, llegó al Juzgado Letrado de Libertad el piloto Carlos Cano. El aviador de 52 años luce una gran cicatriz sobre el mentón y aún se lo ve demacrado.

Cano, el único sobreviviente y testigo clave de la tragedia aérea del 29 de julio pasado, dio su versión de los hechos al juez letrado Pablo Misa durante algo más de dos horas.

Mientras la audiencia tenía lugar el magistrado recibió en dos ocasiones al oficial de la Subprefectura de Santiago Váz-quez a cargo de la investigación policial. El teniente de navío Adrián Arce entró al despacho para presentar un primer informe de las actuaciones de la policía marítima y poco después volvió para aclarar algunos puntos al juez.

Aunque la mayoría de los funcionarios del juzgado adhirieron al paro nacional que el sector viene aplicando en reclamo de mejoras presupuestales, la medida gremial no alteró los planes del juez Misa.

Lentamente, la investigación avanza aunque por ahora el magistrado cree hallarse ante un hecho ocurrido por causas accidentales.

FUERA DE CONTROL. Por primera vez desde el episodio fue el propio Cano quien pudo contar por sí mismo lo ocurrido el jueves pasado.

"Fue una situación muy particular, por la cual nunca había pasado anteriormente durante mi trayectoria. Yo iba dentro de la cabina del helicóptero y en determinado momento, no sé por qué motivo sobreviene un desvanecimiento del doctor Ferrere, no pudiéndose controlar la aeronave como hubiera sido deseado y lograr un descenso en forma segura", relató Cano al grupo de periodistas apostados ante la sede judicial.

El instructor de vuelo agregó que el impacto sobrevino en forma muy rápida. Luego refirió qué procuró hacer cuando el abogado perdió la conciencia.

"Trato de solucionar la situación debido a lo que había ocurrido, tratar de tomar los controles de la aeronave de la forma más segura y lograr un contacto con el terreno en la margen del río", explicó Cano. La maniobra, empero, no logró concretarse en forma exitosa.

Luego, Cano descartó de plano que hubiera ocurrido una explosión, tal como creyeron oír los tres peones que una hora después de la caída le prestaron ayuda. "Explosión no hubo ninguna", afirmó. En cambio el piloto especuló con la posibilidad de que el estruendo causado por la caída de la aeronave en el agua haya sido asociado con una explosión por los peones.

Se le consultó a Cano si el vuelo estaba autorizado y el piloto se mostró enfático: "No existe ningún vuelo que despegue de un aeropuerto, donde no se autorice una salida". Y luego, con la voz algo quebrada, añadió: "No existe" .

Se le preguntó, asimismo, si normalmente era Ferrere quien piloteaba la aeronave y Cano respondió que sí, en cada ocasión en que volaban juntos. De hecho, Cano recordó que hasta el momento de la catástrofe todo discurría normalmente. "Él venía volando en condiciones totalmente normales, veníamos hablando de cosas variadas, como lo hacíamos frecuentemente en los vuelos, y en determinado momento me pi-de que tome los controles del helicóptero, cosa que hago al instante, ocurriendo lo que recién les relaté, inmediatamente", explicó.

De allí en más la máquina se precipitó a las aguas a una velocidad superior a los 160 kilómetros por hora con las consecuencias conocidas.

"PROBLEMA NUESTRO". Cano también negó que el vuelo haya tenido inconvenientes originados por el clima, e incluso que por ese motivo haya sido denegado por la torre de control del Aeropuerto de Carrasco. Cabe recordar que en la mañana del jueves y hasta avanzado el mediodía hubo densos bancos de niebla que cubrían buena parte del territorio y la zona de San José en la que ocurrió el accidente en particular.

Cano rechazó que estas condiciones climáticas hubieran sido un impedimento para pilotear un helicóptero. "Eran condiciones normales para realizar ese tipo de vuelo", sostuvo.

En las comunicaciones que el propio piloto mantuvo con la operadora de la torre de control esa mañana, esta le hizo notar la presencia de la niebla, razón por la que se le autorizó circular con un plan de vuelo por instrumentos, dadas las dificultades para hacerlo en forma meramente visual. Estas comunicaciones -transcriptas por El País en su edición del domingo pasado- obran ahora en poder del magistrado.

De todos modos, Cano le restó importancia: "No hay discrepancias, sino mecanismos de regulación interna para autorizar un despegue", precisó.

Otro extremo que también aclaró Cano es lo que él mismo le dijo a los peones al llegar a la estancia a pedir auxilio. Los peones recordaban que el piloto dijo "fue un error nuestro".

"Lo que yo dije en ese momento o quise expresar es que no había existido un problema técnico. En seguridad de vuelo, hay factores a analizar durante situaciones de este tipo, que a grandes rasgos son el medio ambiente, el técnico y el factor humano. Yo dije que había sido un problema nuestro, una situación atípica", señaló.

Cano se emocionó cuando le preguntaron si continuaría volando. Casi literalmente repitió el lema que lleva en inglés en su vehículo: "Por encima de todo, salvamos vidas".

Esa mañana que "chopo" no olvidará

ACCIDENTE: "En el día de la fecha a las 10.40 horas el Centro de Operaciones Aéreas del Sistema de Vigilancia de la Fuerza Aérea Uruguaya detectó en pantallas, a una distancia de 3,6 millas náuticas al Noreste de Santiago Vázquez y a una altura indicada de 200 pies, el último eco radar de un helicóptero civil modelo Bell 206, matrícula N527TK que se desplazaba con plan de vuelo presentado desde Carrasco al Aeropuerto de San Fernando, Buenos Aires", dice el comunicado oficial del 29/7/2010.

RESCATE: Equipos de buzos de Fuerza Aérea y Armada Nacional trabajan durante cuatro horas en el punto del siniestro, a tres kilómetros de Kiyú, para rescatar el cuerpo del abogado Daniel Ferrere. El aparato es localizado sobre la hora 13, el cuerpo es llevado a tierra firme sobre las 17, luego que los buzos cortaran los arneses que lo mantenían atrapado en el asiento de la cabina del piloto.

SOBREVIVIENTE: El capitán aviador retirado, Carlos Cano, aseguró que el siniestro sobrevino mientras Ferrere iba piloteando la aeronave y en determinado momento sufrió un "desvanecimiento" y se inclinó sobre los controles que Cano intentó tomar para evitar que se precipitara.

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