Federico Castillo
La dirección del Pereira Rossell negó que haya existido mala praxis en la muerte de una bebé y ordenó una autopsia para establecer las causas del deceso, que no están claras. Los familiares insisten en que hubo errores y preparan una demanda.
Los familiares de Stella Maris Moreira, la mujer que el pasado domingo, y tras una serie de eventos confusos y retrasos varios "dio a luz" una bebé ya fallecida, se reunieron ayer con las autoridades del Hospital Pereira Rossell para intercambiar puntos de vista sobre lo que ocurrió.
La dirección del hospital descartó que haya existido un error médico en este caso y afirmó que todos los procedimientos efectuados para atender a la parturienta fueron los "correctos". De todas formas, se inició una investigación para establecer las causas precisas del deceso. En un principio los propios médicos habían dicho que fue producto de una doble circular del cordón umbilical. Los estudios incluirán una autopsia al cuerpo de la bebé, algo que ya cuenta con la autorización de la familia.
Stella Maris, de 33 años, había acudido el lunes 26 de julio al Pereira Rossell para tener a su hija mediante una cesárea programada. Sin embargo, los médicos cambiaron de opinión, le indicaron parto natural y la enviaron a su casa. La mujer volvió al Pereira el domingo pasado a la una de la madrugada con contracciones. Pero en la puerta le explicaron que tenía que tener contracciones menos espaciadas (cada tres minutos) y volvieron a enviarla a su casa.
A las cuatro de la mañana volvió y recién ahí le autorizaron el ingreso. Al mediodía y tras esperar unas diez horas con dolores, una ecografía constató que la bebé estaba muerta. Aún así, la mujer debió aguardar hasta después de las 8 de la noche para que le indujeran un "parto natural".
Reclamo. El abogado de Stella Maris retiró ayer la historia clínica de su defendida para preparar una demanda por negligencia, algo que los familiares insisten en llevar adelante más allá de lo que expresen los resultados de la autopsia. Para ellos existieron "errores" que desencadenaron el fallecimiento de la bebé. Uno de ellos fue la demora en la realización de una ecografía para ver el estado de la criatura.
Reunión. Según confió a El País una de las hermanas de Stella Maris que participó en la reunión con las autoridades del Pereira Rossell, en el encuentro hubo reproches de los médicos hacia la familia denunciante porque el caso haya trascendido a la prensa. Les dijeron que así estaban creando una "alarma", sobre todo "para las madres que no iban a confiar más en el hospital", relató.
La respuesta de la familia fue que no se llamó a los medios "por chusmerío" sino por la necesidad de que alguien escuchara sus reclamos.
La dirección del hospital les dejó en claro que los médicos "cumplieron con los tiempos y que hicieron todo correcto, cómo se debe hacer". Además, defendieron la postura de haber envíado a la madre a su casa, pues valoran que el trabajo pre parto sea "con la familia en su hogar".
"Nos dijeron que por más que ella hubiese quedado internada a la una de la mañana, era inevitable la muerte", señaló la hermana de Stella Maris. Ahora, la mujer que perdió a su hijo está acompañada de su familia, bien de salud, pero muy afectada. La tuvieron que cambiar a un sector apartado de maternidad porque se angustia cada vez que oye llorar a un bebé.