"Señor Director Técnico de la selección uruguaya de fútbol, Mtro. Washington Óscar Tabárez. Presente", comienza el encabezado de la nota dirigida por la Academia Nacional de Letras al DT celeste.
"Estimado maestro Tabárez: Nos dirigimos a usted para expresarle nuestras felicitaciones por la actuación cumplida por la selección uruguaya de fútbol, bajo su orientación, en el reciente campeonato mundial llevado a cabo en Sudáfrica", continúa la misiva que, hasta entonces, no parecía distar demasiado de lo que cualquier uruguayo bien educado podría expresarle a Tabárez.
El párrafo siguiente es el que comienza a hacer la diferencia.
"Estas felicitaciones no se limitan a los aspectos meramente deportivos, tan destacables por cierto; también celebramos la propiedad y el general acierto idiomático con que se han expresado los integrantes de la selección por usted dirigida en los medios de comunicación", continúa el mensaje.
De hecho, más de un medio no dejó de reparar en que tanto el entrenador como algunos de los jugadores podían contestar preguntas en otros idiomas -italiano, inglés, francés- con gran soltura. La mesura y corrección empleada por Tabárez en su calidad de director técnico, asimismo, fue en particular objeto de elogios en más de una nota periodística de los medios extranjeros.
"Como usted sabe, nuestra Academia es la institución oficial que tiene como cometido fundamental velar por la conservación y el enriquecimiento de la lengua española en el Uruguay, y por eso mismo queremos manifestarle nuestra satisfacción por la expresión sencilla, respetuosa y adecuada, la corrección en el desempeño comunicativo de los deportistas uruguayos a su cargo. Usted y ellos personificaron en ese gran escenario internacional los valores básicos de la cultura uruguaya, fruto en gran parte de la escuela pública que usted bien conoce", agrega la nota.
"Aprovechamos la ocasión para hacerle llegar, y por su intermedio a los miembros del plantel, nuestro más cordial saludo", concluye y siguen las firmas de Adolfo Elizaincín, Secretario, y Wilfredo Penco, Presidente de la Academia Nacional de Letras.