Las emergencias clasifican los llamados que reciben en categorías (del uno al tres, en el que uno es mayor gravedad). Sin embargo, si por los datos que obtienen en la comunicación telefónica tienen una mínima duda del estado del enfermo, siempre las responden como una categoría superior, explica Jorge Díaz, gerente asistencial de UCM. "Sobrecalificamos, porque en la duda beneficiamos siempre al paciente", añade.
Esa postura es lo que explica que si bien el 5% de los llamados son calificados como "Clave 1", tras ver al paciente sólo entre 1% y 2% fueron situaciones donde realmente había riesgo de muerte.
"La comunicación telefónica es lo más difícil. Tenemos médicos y practicantes en el call center pero no deja de ser un teléfono", sostiene Díaz.
Los llamados de niños también suelen ser recategorizados hacia un riesgo superior al que el chico señala, ya que no siempre el chico tiene todos los elementos para evaluar la situación. Además, el hecho de que sea un menor de 18 años quien se comunique hace a los especialistas tener un especial cuidado y acudir cuanto antes.