SREBRENICA | Llorando entre filas interminables de ataúdes, decenas de miles de personas se reunieron en Srebrenica, un pueblo al Este de Bosnia, para enterrar a cientos de víctimas musulmanas en el 15° aniversario de lo que fue la peor masacre desde la era nazi.
Se trató del funeral más grande de la historia de Srebrenica, y para la ocasión se excavaron tumbas en toda una ladera donde se enterraron los restos en 775 ataúdes.
Unos 8.000 hombres y adolescentes bosnios musulmanes fueron asesinados en julio de 1995, por las fuerzas serbobosnias que se habían apoderado del enclave musulmán, entonces una "zona bajo protección" de las Naciones Unidas.
Las víctimas fueron asesinadas a tiros y enterradas en fosas comunes, y luego exhumadas y sepultadas de nuevo de manera indiscriminada en más de 70 lugares, con el fin de borrar los indicios de la matanza.
Los huesos exhumados por expertos forenses fueron sepultados en el cementerio de Potocari luego de ser identificados mediante exámenes de ADN. Hasta ahora fueron identificadas 6.500 víctimas.
Unas 60.000 personas acudieron ayer al acto. Familiares caminaban entre las fosas y las filas de ataúdes verdes, en busca de los nombres de sus seres queridos. Nadie estuvo presente en representación de la ONU. El presidente serbio Boris Tadic fue el primero en llegar, en busca de "reconciliación".
Desde Washington, el presidente norteamericano Barack Obama calificó la masacre como "una mancha" y reclamó el arresto del comandante general al mando en el momento de la matanza, Ratko Mladic.
"Dije y creo que el horror de Srebrenica es una mancha en nuestra conciencia colectiva", señaló en un comunicado. Insistió en que la paz no se puede alcanzar sin que haya justicia y reclamó "que se persiga y castigue a los autores del genocidio". "Esto incluye a Ratko Mladic, que dirigió la matanza y sigue prófugo", dijo Obama. AFP Y AP