Espacio para estacionar a cambio de la autorización

Malvín. Exigencias de Junta para extender la concesión

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ANDRÉS LÓPEZ REILLY

El club Malvín deberá aportar dinero para construir estacionamientos y se comprometió a desarrollar actividades de educación física en la periferia. Son exigencias de la Junta Departamental para prorrogar la concesión a la institución.

Está enclavado en una zona privilegiada y estratégica de la ciudad, que abarca la vasta franja costera comprendida entre Pocitos y Carrasco. Es una institución que ha tenido un importante crecimiento social con los años y una exitosa trayectoria profesional, especialmente en el básquetbol.

Pero el club Malvín se encuentra en una situación irregular frente a la Intendencia de Montevideo. No posee una concesión firmada con una contrapartida establecida, por lo que su situación fue analizada durante mucho tiempo por la Junta Departamental, que resolvió en los últimos días firmar una "concesión de uso" que prorroga y regulariza la autorización que tiene para funcionar.

En este nuevo contrato, el Club Malvín se compromete a aceptar nuevas exigencias municipales para poder seguir funcionando. Entre otras cosas, la institución deberá llevar adelante actividades de educación física para no socios.

Además deberá aportar una contrapartida monetaria con la cual se construirán estacionamientos, intentando solucionar un déficit en una zona de complejo tránsito.

El presidente del club, Sergio Somma, dijo a El País, que el estacionamiento "es una inversión más que un gasto, cuando hacés una obra como la que hizo el club tenés que tener presente el tema del estacionamiento".

La concesión de uso fue votada por la mayoría de los ediles de la Junta Departamental, aunque tuvo sus disidencias, como la del representante del Partido Colorado, Dante Nieves, quien dijo que la institución ha tenido "varios problemas con los vecinos" diferencias que incluso llegaron a los estrados judiciales y que por esa razón no acompañaría la aprobación.

También la edila del Frente Amplio Teresita Ayestarán mencionó en la Junta el proceso judicial entre el club y una vecina lindera a las instalaciones de la institución. "Lamentablemente, los vecinos que tuvieron problemas con el Club Malvín por determinadas instalaciones que no deberían estar donde están y que les han provocado muchos perjuicios, tuvieron que llegar a un juicio para tratar de solucionar este problema", añadió Ayestarán.

Somma dijo a El País que "eso está cumplido totalmente, terminada la obra y pagado lo que hubo que pagar; tuvimos que hacer una obra descomunal, por el ruido de unos caños de agua".

El presidente del club subrayó que no todo el predio es municipal, "sólo una parte del gimnasio y las canchas de tenis" están sobre predios municipales, especificó. Además, dijo que el club paga un canon mensual a la Intendencia y hace una cantidad de aportes a la sociedad.

El directivo dijo que presentaron a las autoridades municipales una carpeta en la que se detallan todas estas actividades: "clases gratis a personas mayores, a la escuela experimental y a otra escuela pública bastante carenciada de Malvín Norte, así como a otras instituciones que también apoyamos con horas de clases", indicó.

El futuro estacionamiento, proyectado para un plazo "breve", se ubicará sobre la calle Gallinal. Somma reconoció que en las horas pico, como la tardecita, hay muchos autos. También los días que juega Malvín -"son 15 partidos al año"- y durante el Carnaval, cuando funciona el tablado.

EMBLEMÁTICO. Más allá de los problemas con la Justicia, los ediles evaluaron la importancia del club para la zona al momento de otorgarle la concesión de uso. "El Club Malvín no es solamente un cuadro de básquetbol; es un club que está inserto en la zona y que colabora con la cultura, que contribuye a la formación en todos los aspectos, entre ellos sin duda el deportivo. Pero desde el punto de vista cultural es un elemento sustantivo y característico de la zona", apuntó el edil colorado Baltasar Brum.

Club con 2.500 socios

El club Malvín tiene actualmente "unos 2.500 socios pagantes, y capaz que me quedo corto", dijo a El País su presidente Sergio Somma. Además hay socios vitalicios y becarios. Colegios, escuelas y jardines de infantes hacen uso de las instalaciones del club para hacer gimnasia, piscina y hasta fiestas de fin de curso.

El presidente Sergio Somma dijo que además de las nuevas contrapartidas que le impuso la Junta Departamental, la institución "paga un alquiler mensual", cuida la plaza que está enfrente de la sede, ofrece clases de educación física gratuita para adultos mayores, contribuye con escuelas públicas de la zona y desarrolla iniciativas comunitarias propias, como campañas para el Día del Niño y, recientemente, para apoyar a los damnificados por las inundaciones en el litoral del país.

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