WASHINGTON | AFP, ANSA Y AP
Obama y Netanyahu mantuvieron ayer en Washington una "excelente discusión" en la que Israel se comprometió con el proceso de paz en Medio Oriente y EE.UU. dijo que es buen momento para iniciar conversaciones directas con los palestinos.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu recibió una cálida acogida en la Casa Blanca, adonde llegó para reunirse con el presidente norteamericano Barack Obama. Tras el primer encuentro que mantuvieron y antes de un almuerzo de trabajo, los líderes tuvieron un breve encuentro con la prensa donde informaron de sus diálogos sobre proliferación nuclear, el bloqueo israelí a Gaza y el proceso de paz entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina.
"Israel está preparado para hacer mucho para alcanzar esa paz", dijo el primer ministro Netanyahu sobre la situación en Medio Oriente. Reconoció que "es tiempo para tener conversaciones directas" y aclaró que el objetivo final debe ser una "paz segura".
Por su parte, Obama afirmó que es un "buen momento" para que Israel inicie conversaciones directas con los palestinos y que Netanyahu está dispuesto a tomar "riesgos" por esto. De hecho, el domingo el primer ministro israelí respaldó la exhortación de EE.UU. para sostener conversaciones directas entre israelíes y palestinos.
"Estamos comprometidos" con la paz con los palestinos, comentó Obama antes de aclarar que cualquier versión sobre la extinción de la relación entre su país e Israel estaba "totalmente equivocada".
El programa oficial de esta visita del jefe de gobierno del Estado hebreo a Washington contrastó mucho con la precedente que hizo, en marzo de este año.
Entonces la Casa Blanca le había reservado una acogida glacial tras el anuncio por parte de Israel de la construcción de 1.600 viviendas en un barrio de colonización de Jerusalén-este anexada. En esa oportunidad no hubo ni rueda de prensa ni sesión de fotos.
La siguiente visita del israelí a Estados Unidos estaba prevista para el 1° de junio, pero Netanyahu la canceló luego de las críticas que recibió por su ataque a una flotilla de ayuda humanitaria que se dirigía a la zona de la Franja de Gaza.
Durante el encuentro de ayer, Obama elogió al dirigente israelí "por los progresos en permitir la entrada de más bienes" a la Franja de Gaza, cuyas fronteras están bloqueadas por Israel y Egipto.
El lunes, el Estado hebreo se comprometió a autorizar el ingreso a Gaza de una lista de materiales de construcción, con la condición de que se destinen a proyectos que lleve adelante la comunidad internacional con el acuerdo de la Autoridad Palestina.
Obama informó que habló con Netanyahu sobre proliferación nuclear, pero aseguró que, a juicio de Estados Unidos, "Israel tiene necesidades de seguridad únicas" a causa de su tamaño y su ubicación geográfica. Afirmó luego que su país "nunca pedirá" a Israel que "dé ningún paso que pueda socavar sus intereses de seguridad". Aunque el Estado hebreo nunca reconoció tener armas atómicas, el mundo asume que cuenta con ellas.
Netanyahu, por su lado, felicitó al norteamericano por la nueva tanda de sanciones contra Irán aprobada por el Congreso de Estados Unidos.
Y Obama respondió: "Tenemos la intención de mantener la presión sobre Irán para que respete sus compromisos internacionales y cese sus comportamientos provocadores que hacen (del país) una amenaza para sus vecinos y la comunidad internacional".
Antes del encuentro, los analistas no esperaban grandes anuncios. Sin embargo, los responsables estadounidenses confiaban en las chances de éxito de las discusiones para acordar una reanudación de negociaciones de paz directas en Oriente Medio.
"Uno de los principales ejes de la discusión será sin duda el gran avance logrado en las negociaciones de proximidad y la oportunidad de hacer la transición hacia negociaciones directas", había dicho el asesor de la Casa Blanca Dan Shapiro.
"Ya en poco más de un mes, desde que han empezado, sentimos que las brechas se han estrechado. Y creemos que existen oportunidades de estrechar aún más estas brechas para permitir a las partes dar el próximo paso hacia negociaciones directas", agregó.
Mientras los presidentes conversaban en el Despacho Oval de la Casa Blanca, varios manifestantes coreaban "no más ayuda, fin al bloqueo", en referencia a la decisión de permitir el ingreso de bienes de consumo en la Franja de Gaza.
DESDE PALESTINA. En Addis Abeba, donde se encuentra en una visita oficial, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmud Abbas dijo a través de su vocero que necesitan registrar progresos antes de reanudar negociaciones de paz directas con Israel.
"El presidente Abbas subraya su compromiso al respeto de lo concluido con el presidente estadounidense Barack Obama e insiste sobre la necesidad de registrar progresos en las negociaciones de proximidad sobre los principales puntos antes de pasar a negociaciones directas", declaró Nabil Abu Rudeina.
El vocero puntualizó además que "la dirección palestina espera respuestas sobre las fronteras y la seguridad para saber si debe comenzar negociaciones directas".
LA CAUSA DEL AUMENTO DE TENSIÓN ENTRE ISRAEL Y EE.UU.
La visita de Benjamin Netanyahu a Barack Obama recompone unas relaciones que sufrieron un revés a principios de junio, cuando el israelí se negó a viajar a Washington debido a las críticas que recibió por el asalto a una flota de ayuda humanitaria que se dirigía a la Franja de Gaza.
Los seis barcos de bandera turca llevaban ayuda humanitaria y en ellos viajaban activistas por los Derechos Humanos que querían llevar bienes a la zona ocupada desde 2007.
Tras advertir a los barcos que no se dirigieran a Gaza y pedirles que no rompieran el bloqueo, el 31 de mayo el ejército israelí abordó desde un helicóptero una de las naves. En los incidentes que se desataron a bordo murieron ocho turcos y un turco-estadounidense.
Desde el resto del mundo llovieron las críticas a Israel, que se defendió diciendo que la flota "no era el Crucero del Amor" y que buscaba provocar al Estado hebreo violando el bloqueo.
El canciller turco Recep Tayyip Erdogan acusó a Israel de cometer "una sangrienta masacre" y anunció que reduciría sus vínculos con él.
Presionan colonos a gobierno
En coincidencia con la visita de Netanyahu a Obama, los colonos israelíes y sus apoyos políticos intensificaron sus presiones sobre el premier para que "no ceda" a los pedidos del norteamericano de frenar los asentamientos de Cisjordania. Según el diario Yediot Aharonot, antes de partir a EE.UU. Netanyahu convocó a ministros del Likud "para intentar tranquilizarlos asegurándoles que estaba decidido a impedir una prolongación de la congelación".