EDUARDO DELGADO
La reforma del Estado tendrá tres grandes líneas: un nuevo estatuto del funcionario, simplificación de los vínculos laborales y facilitación de la gestión a través de los cargos políticos. Las inequidades salariales se solucionarán "muy lentamente".
"Vamos a tener un Estado más eficiente, más simple, con menos grasa y más músculo", auguró el secretario de la Presidencia Alberto Breccia en relación con una de las reformas que el gobierno prepara y en la que pone gran ilusión.
Un grupo integrado por la Secretaría y Prosecretaría de la Presidencia de la República, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, y la Oficina Nacional del Servicio Civil es el que concentra la elaboración de la reforma del Estado, primer tema que José Mujica puso sobre el tapete tras ser electo presidente, en noviembre de 2009.
Breccia señaló que se trabaja sobre tres grandes líneas en relación con la reforma del Estado. La primera de ellas es un nuevo estatuto del funcionario público "que implicará una nueva carrera administrativa" de los empleados del Estado, informó el jerarca a El País.
"La segunda gran línea es la simplificación de los vínculos laborales con el Estado", acotó Breccia.
En tanto, la tercera línea es "ver qué hacemos con todos los cargos políticos; ver cómo facilitamos la gestión del Estado a través del personal que es, justamente, político".
Consultado sobre los tiempos que se manejan para la aplicación de la reforma del Estado, Breccia dijo que algunas medidas se aplicarán en el segundo semestre de 2010, "con algún tipo de decreto o norma legal". Algunas medidas irán en el Presupuesto "y otras que quedarán para el año 2011 por algún tema legal", agregó.
Breccia indicó que todo esto se está analizando, puesto que "el próximo paso será la conformación de un grupo de trabajo para ver todo lo que hay que hacer en materia legal", lo que incluirá la derogación y creaciones de normas.
Añadió que "algunas cosas se pueden hacer por decreto", pero prefirió no anticipar esas medidas, puesto que "se están manejando con muchísima cautela porque genera mucha expectativa".
costos. La reforma del Estado que impulsa Mujica implicará costos importantes y la intención del gobierno es repartirlos en los cinco años de la actual administración.
Breccia dijo que esos costos son necesarios si se trabaja en cambios a la carrera administrativa del funcionariado.
"Pero para eso está el Presupuesto, lo que está previsto que tenga un costo repartido en los cinco años del presupuesto", afirmó.
Otro tema que el presidente tiene en agenda es cómo se verá reflejada la reforma del Estado en los otros dos poderes del Estado (Legislativo y Judicial), puesto que son independientes del Poder Ejecutivo.
contratos. Una de las medidas tomadas por Mujica que guarda relación con la reforma del Estado es que los contratos de servicios personales en el Estado (pasantes, contratados y becarios) tienen como fecha máxima de vigencia el 31 de marzo de 2011. El nuevo presupuesto quinquenal regirá desde el 1° de enero de ese año y establecerá la regularización de estas situaciones. En la norma también se plasmará que los ingresos a la administración se realizarán por concurso y serán gestionados a través de una "ventanilla única" del Estado.
Un margen escaso
Las expectativas en el Poder Ejecutivo son bajas con respecto a disminuir las diferencias salariales que se registran entre funcionarios estatales de diferentes reparticiones con tareas similares.
"Se verá, en principio, alguna posibilidad de comenzar a solucionar lenta, muy lentamente, las inequidades salariales en el Estado", señaló el secretario de la Presidencia Alberto Breccia. "Pero eso es muy complejo por lo que nos hemos encontrado", agregó.
El propio presidente José Mujica expresó la intención de que, al menos, los funcionarios que entren al Estado y realicen la misma tarea tenga un sueldo igual, más allá del organismo en que desempeñen sus funciones.
En el mes de abril, el mandatario marcó la necesidad de "igualar hacia el futuro" para "no agravar esta situación" y buscar que quienes ingresen al Estado lo hagan en "circunstancias más solidarias" que las actuales.