PABLO ANTÚNEZ
El Ministerio de Ganadería impulsa un nuevo mapa país para saber cuáles son las áreas donde focalizar los controles que eviten el reingreso del virus de la aftosa. Estrechan el cerco sobre los criadores de cerdos, como medidas adicionales.
"Si ven un lechón medio tristón, denuncien porque es peor", les dijo el presidente José Mujica a los productores uruguayos cuando Japón, que es una isla y que manejaba riesgo cero, fue sacudido meses atrás por una epidemia de fiebre aftosa, al igual que Corea y China.
Ahora, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) estrecha la vigilancia sobre los establecimientos que declaran cerdos y más aún sobre aquellos que no hacen declaraciones juradas, con el objetivo de prevenir cualquier posible reinfección de fiebre aftosa en Uruguay, por más que en la región no hay circulación viral y se consolida un satisfactorio panorama.
La epidemia de aftosa que sacudió al país en el 2000 y que quedó circunscripta al departamento de Artigas, entró por la boca de los cerdos y con ella, Uruguay perdió el estatus de país libre sin vacuna.
"Observaciones de campo y algunas efectuadas por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa (Panaftosa) demostraron que la infección por vía oral es una de las principales fuentes de contagio de la enfermedad en los porcinos. Se sabe que los cerdos juegan un papel importante en la cadena epidemiológica de la fiebre aftosa, particularmente por ser, después de que se infectan, un gran replicador del virus".
Así lo remarca el libro "Fiebre Aftosa", publicado por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa, cuyos autores son el uruguayo Raúl Casas Olascoaga, Ivo Gómez, Félix J. Rosenberg, Paulo Augé de Mello, Vicente Astudillo y Nelson Magallanes, académicos de prestigio en el mundo.
Por eso, en el marco de las nuevas medidas de prevención que impulsa la Dirección General de Servicios Ganaderos (MGAP) comienzan con la vigilancia de los predios con cerdos en un radio de 25 kilómetros de los principales aeropuertos, puertos y fronteras, abarcando los departamentos de Colonia, Maldonado, Montevideo y Canelones, en esta primera instancia.
"La idea es tener bien registrados esos predios, bien vigilados y controlados, porque pueden ser un riesgo de reintroducción de la aftosa extra frontera", dijo el director de campo de la División Sanidad Animal, Fernando Echegaray.
Paralelamente, en el próximo semestre, la secretaría de Estado, volverá a recaracterizar todo el país según factores de riesgo para fiebre aftosa. La última caracterización se hizo en 1991 y para armar el nuevo mapa, la División Sanidad Animal está trabajando muy fuerte con la Unidad de Epidemiología. Es que en el mundo, varios países se reinfectaron a través del cerdo, porque la aftosa, en esta especie, entra por la boca.
MIRANDO LEJOS. Pero en materia de prevención, tan importante como las acciones en territorio nacional, son las que se hacen a nivel regional.
El Centro Panamericano de Fiebre Aftosa comenzó a trabajar en la segunda fase del Plan Hemisférico de Erradicación, cuya primera etapa abarcó de 1988 al 2009. Su objetivo fue alejar la fiebre aftosa de Sudamérica y ese objetivo se cumplió en un 85% de la ganadería bovina americana.
La segunda fase del Plan Hemisférico de Erradicación quedará lista para octubre, según confirmó a El País Francisco Muzio, presidente del Comité Veterinario Permanente y la meta será evitar que circule el virus causante de la enfermedad, impulsando una política de mayor prevención. Los técnicos de la región están convencidos de que para que América deje de vacunar, tiene que hacerse en conjunto, a partir de que se vayan liberando áreas.
Las cifras
2.050 Fueron los focos de fiebre aftosa que tuvo la ganadería uruguaya durante la epidemia que sacudió a todo el país en el 2001.
100 Son los mercados que el país tiene abiertos para exportar carne bovina y ovina. Entre ellos están los tres destinos del Nafta.
Estatus consolidado y más mercados
Desde hace nueve años no se registra un caso de fiebre aftosa en Uruguay y científicamente se ha podido demostrar que no hay circulación de virus a nivel de campo. Mantener el estatus posibilitó que se abrieran mercados para la carne y principalmente para el ganado en pie. Entre esos mercados de alta exigencia, se encuentra China y hoy, Uruguay es el único proveedor de ganado lechero a nivel de Sudamérica para ese país asiático.
El logro también es palpable a nivel de productos de élite como la carne ovina, donde la semana pasada Canadá confirmó la apertura del mercado para el producto desosado y madurado, mientras se avanzan en los trámites con México y con Estados Unidos, otros dos mercados de alto potencial.