DIEGO FERREIRA
Lejos del monopolio de las mayorías, los sindicatos radicales quieren ser parte importante de la discusión por los ajustes de salarios y el Presupuesto. Por las suyas o junto al Pit-Cnt, intentarán colar sus reclamos en los próximos meses.
Las diferencias entre los sindicatos radicales y la cúpula del Pit-Cnt no quedarán totalmente de lado en la puja por los Consejos de Salarios (públicos y privados) y el Presupuesto.
Aunque ambos sectores están disconformes con los criterios anunciados por el gobierno para el tratamiento de estos dos temas, existen matices entre ambos polos. Incluso, algunos sindicalistas radicales hablan de una "ruptura de plataformas" y de diferencias en las estrategias para concretarlas.
"Muchas veces vamos a generar unidad de acción en paros y movilizaciones porque los paros que el Pit-Cnt lleva adelante los cumplimos (…) y en otros no habrá unidad de acción porque con claridad muchas veces los dirigentes sindicales se han colocado del lado de las patronales o del lado del gobierno", sentenció el dirigente del gremio del taxi (Suatt), Sergio Pereira.
El Suatt, uno de los gremios que integra el ala radical, definía ayer su plataforma para la negociación, aunque en términos generales apunta al despegue del salario respecto a la recaudación diaria, la limitación de la jornada a 8 horas sin extras y la mejora de las condiciones de trabajo, particularmente la inclusión de afecciones causadas por la profesión en el registro de enfermedades reconocidas por el BPS.
Pereira también fijó como un objetivo el aumentar el Salario Mínimo al valor de media canasta básica (unos $ 20 mil), contrariamente a la duplicación que propone el Pit-Cnt para el quinquenio. Pereira criticó precisamente a la dirigencia de la central obrera, por "rebajar los reclamos salariales de los trabajadores para hacerle los mandados al gobierno".
Entre los sindicatos públicos hay más coincidencias, aunque no totales.
El presidente del gremio postal (AFPU), José Matto, opinó que "va a llegar un momento en que los gremios que estén dispuestos a luchar nos vamos a tener que juntar y vamos a tener que hacer una plataforma". Señaló que no se puede aceptar que siempre "venga la aplanadora y te pase por arriba".
Empero, los postales acompañan los reclamos de todo el Departamento de Públicos del Pit-Cnt, que tiene como una de sus principales banderas el aumento del salario mínimo a $ 14.400 para el funcionario que recién ingresa al Estado.
A esa fórmula, AFPU suma la creación de una ley postal que otorgue exclusividad al organismo estatal en la recepción y envío de encomiendas de hasta 150 gramos.
Los gremios públicos quieren discutir no sólo sobre salarios sino también respecto a la reforma del Estado y el Presupuesto. "¿Qué va a pasar con la reforma del Estado? Se habla, se habla pero no se hace un planteo sobre qué metas tiene" el gobierno, criticó Matto.
La eventual falta de acuerdo entre las partes en el sector público y privado llevará a un escenario de conflictividad para los próximos meses. "Acá se va a agudizar la cosa", concluyó el sindicalista.
Adeom contra la política económica
Adeom se sumó a la plataforma de los gremios públicos y exige un sueldo mínimo de $ 14.400, informó su presidente Álvaro Soto. Sin embargo, el espacio fiscal de US$ 300 millones que el Estado prevé destinar para la mejora de los salarios no resulta suficiente para los sindicatos. "El Departamento de Públicos (del Pit-Cnt) resolvió un rechazo a la política económica del gobierno y al planteamiento salarial que tiene para los trabajadores públicos y para todos los trabajadores en general", afirmó Soto. Adeom reclama además la "municipalización" de áreas que hoy están tercerizadas o privatizadas y la regularización de los contratos precarios. También intentará incidir en el presupuesto municipal.