Todo por la trompeta
Un zimbabwense perdió un ojo en una pelea por una vuvuzela, en la ciudad de Bulawayo, en un ataque a manos de tres adolescentes que querían recuperar la trompeta de plástico, reclamando que pertenecía a uno de ellos. El hombre, que fue atacado en su casa, "recibió una patada en el pecho y al caer al suelo los otros dos maleantes le asaltaron", según el diario oficial del país, que precisó que una hinchazón provocada por los golpes que recibió la víctima en un ojo obligó a que éste fuera extirpado. El hombre se recupera en un hospital y sus agresores han de ser procesados tras ser detenidos y quedar posteriormente en libertad, después de pagar una fianza de 100 dólares. Las vuvuzelas son las culpables del sonido característico de los partidos del Mundial de fútbol de Sudáfrica-2010, país vecino de Zimbabwe, y son objetos muy populares entre los aficionados del lugar.