Los tres órdenes que gobiernan la Universidad de la República siguen discutiendo quién será el próximo rector y siete facultades hacen lo propio para elegir decano. Se trata de Ciencias Económicas, Derecho, Medicina, Agronomía, Química, Ciencias y Humanidades, las que vienen desarrollando negociaciones entre los órdenes para definir quien ocupará los decanatos por los próximos cuatro años.
Se estima que durante la reunión del claustro del 16 de julio Medicina resolverá que el actual director del Hospital Pereyra Rossell, Fernando Tomassina, sea el decano. En Humanidades podría ocupar el cargo el historiador Álvaro Rico.
Mientras tanto, en la Facultad de Ciencias, Julio Fernández -quien sucedió a Ricardo Ehrlich cuando éste fue candidato a la Intendencia de Montevideo-, no puede seguir en el cargo. Por ello se disputan el decanato los docentes Juan Cristina y Walter Ferrer.
En Derecho la actual decana, Dora Bagdassarian, encontró en el ex ministro de Salud del gobierno blanco Carlos Delpiazzo un competidor. El 5 de mayo un plebiscito estudiantil apoyó la continuidad de Bagdassarian, por lo que cuenta con el apoyo suficiente. La decisión final se tomará durante el mes de julio en una reunión del claustro para la que aún no se resolvió fecha.
Habría acuerdo entre la mayoría de los órdenes para que el decano de Química, Eduardo Manta, sea reelegido. En su próxima sesión el Consejo Directivo Central (CDC) nombrará a Manta como vicerrector de la Universidad de la República.
Al cierre de esta edición el claustro de Ciencias Económicas y Administración venía ajustando los últimos detalles de la votación que colocaría al economista Rodrigo Arim como nuevo decano. En un principio, el actual decano, Walter Rossi, no tenía competidores para mantenerse en el cargo. De improviso surgió el nombre de Arim que terminó dividiendo las posiciones dentro de los órdenes. De un lado quedaron los economistas y del otro los contadores.
La Corriente Gremial Universitaria, de tendencia blanca, se reservó la opinión hasta hablar con los candidatos. Tras las reuniones la CGU se manifestó a favor de Arim y eso incrementó el apoyo al economista.