El ídolo que quiere ser actor

| Romántico. El tierno vampiro por el que las adolescentes se derriten está de vuelta El viernes llega la tercera "Crepúsculo" | Romántico. Saltó de un papel secundario en "Harry Potter" a una de las franquicias fílmicas más exitosas de la historia, pero también intenta explorar otros territorios

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THE NEW YORK TIMES | Brooks Barnes

Pese a los esfuerzos del equipo publicitario de Summit Entertainment, que tiene para promover la tercera entrega de la saga "Crepúsculo", llevó un mes acorralar a la estrella de la franquicia para concertar una entrevista.

Robert Pattinson, explicaron varios encargados de publicidad, se encontraba demasiado ocupado en el caótico rodaje de Water for elephants, su proyecto más importante hasta la fecha, fuera de las películas de Crepúsculo.

De acuerdo. Un hombre debe trabajar. Pero tampoco Pattinson tenía mucha ganas de hablar por cuatromillonésima vez de Edward Cullen, el vampiro de corazón tierno que vuelve a encarnar en La saga Crepúsculo: Eclipse. Cuando finalmente logró escapar del circo (el lugar de rodaje de Water for elephants, no la fauna de molestos `paparazzi` y chicas hiperventiladas que lo persiguen), Pattinson se manifestó un tanto harto de todo lo que tiene que ver con Crepúsculo.

"Empieza a resultar aburrido", afirmó sobre una taza de café en el hotel Four Seasons, refiriéndose al mismo tiempo a interpretar al perenne y a tener que hablar de la Importancia Cultural de Casi Todo. "Lo bueno es que todo termina en siete meses".

No es que esté contando los días, o algo así. Afortunadamente para los (y Summit) y desgraciadamente, parece para Pattinson, se ha quedado corto en casi un año. El rodaje de lo que falta de la saga de Crepúsculo puede terminar en siete meses, pero Summit ha decidido dividir la cuarta y última novela de la serie de Stephenie Meyer, Amanecer, en dos partes. De modo que probablemente Pattinson esté haciendo las últimas declaraciones al respecto recién en el verano de 2012.

Por favor, entiéndanlo. Pattinson, de 24 años, es muy consciente de que probablemente no tendría una carrera (ni miles de mujeres que lo persiguen) sin el fanatismo creado por Crepúsculo. Su único papel notorio anterior a la saga fue uno secundario en Harry Potter y la orden del Fénix, como Cedric Diggory, el desgraciado interés amoroso de Hermione. Lograr ese nivel de popularidad apenas llegó a Hollywood (Crepúsculo y La saga Crepúsculo: Luna nueva recaudaron en conjunto más de mil millones de dólares en la taquilla global) es un sueño cumplido por muy pocos jóvenes actores en cualquier parte.

Pero esa fama mundial y casi instantánea lo molesta. Acosado por los tabloides ("R Patz se corta el pelo"), ha tenido que mudarse seis veces de hotel en el mes y medio de rodaje de Water for elephants en Los Angeles. Llegó por su café usando una gorra de béisbol y lentes oscuros para ocultar sus flexibles mechones de pelo y su mirada inquietante, y de inmediato desechó la cabina elegida por uno de sus colaboradores como demasiado pública para su privacidad. "Kris es mejor que yo para lidiar con los fotógrafos", comentó refiriéndose a su coestrella Kristen Stewart, después de elegir un rincón protegido por un alto seto.

"Estoy aprendiendo a manejarme, pero sigo realmente molesto con todo esto", dice. "Cuanto más te expones, más gente te odia de manera irracional. Creo que alcanzamos un punto, un pico, con Luna nueva, donde las historias saturaron tanto los medios populares que todo empezó a parecer normal. Es como si los tabloides ya no supieran qué escribir, porque ya han utilizado todos los escándalos".

También teme quedar encasillado como ídolo para adolescentes. Por supuesto, ha triunfado como el pálido galán de las películas de Crepúsculo, como lo demuestran las legiones de lectores de Meyer (sus libros han vendido cien millones de ejemplares desde el 2005) que lo han adoptado. Pero Pattinson dice que quiere interpretar "personajes que no son parodias", y que le gustaría hacer una comedia con Todd Solondz (Welcome to the dollhouse). Querría tener una carrera como Joaquin Phoenix, alguien que hace papeles poco ortodoxos (eso es cuando Phoenix trabaja ante una cámara y no está persiguiendo otros intereses, como la música o aparecer barbudo y bizarro en el Late show with David Letterman).

VARIANTES. En definitiva, este londinense ha estado muy ocupado aceptando papeles muy diversos. En Water for ele- phants, adaptación de una novela de Sara Gruen, interpreta a un veterinario que entra a trabajar en un circo en tiempos de la Gran Depresión luego de la muerte de sus padres. La película independiente Bel ami, inspirada en la novela homónima de Maupassant y en la que también actúan Uma Thurman y Christina Ricci, lo presenta como un inescrupuloso arribista que llega al poder en París manipulando mujeres ricas. Un posible papel en un `western` llamado Unbound captives lo obligará a hablar en casi permanentemente en comanche.

Water for elephants, en la que también actúan Reese Witherspoon y Christoph Waltz, espera fecha de estreno de la 20th Century Fox. Es el tipo de papel literario serio que puede llamar la atención de los críticos y ampliar el rango de Pattinson. "Hay una profunda vulnerabilidad en Rob y sus manierismos, y eso lo hace supremamente accesible", dice Elizabeth Gabler, presidenta de Fox 2000, la unidad que produce la película. "Tiene una innata gentileza que funciona maravillosamente en este papel".

Pattinson ha disfrutado claramente trabajando en algo así. Habla con entusiasmo del rodaje, mencionando una escena en la que un león debe morderle un brazo, y otra en la que pasó horas paleando estiércol de caballo, un incómodo detalle dada la delicada condición de sus dedos. "Se siente como algo por el que todo el mundo va a a ganar un Oscar, excepto yo", dice sobre el elenco y el equipo.

El actor se juega mucho con Water for elephants, porque sus papeles anteriores fuera de Crepúsculo han decepcionado o fallado en taquilla. El drama romántico de bajo presupuesto Recuérdame, estrenada en marzo, recaudó solamente 19 millones en los Estados Unidos. Otros 35 millones en ventas internacionales suavizaron el dolor, pero quedó la sensación de que Pattinson no podía "vender" una película en la que no hiciera de vampiro. Little ashes, una película extranjera en la que interpretó a un joven Salvador Dali (filmada antes de Crepúsculo) apenas tuvo una distribución muy limitada el año pasado.

El único truco que los veteranos de Hollywood tienen para recomendarle a Pattinson es que siga con lo que está haciendo. "Continuar interpretando papeles diferentes y asumir riesgos puede a la larga funcionar", dice Allen Coulter, que lo dirigió en Recuérdame. "Tal vez la gente no lo vea más que como Edward Cullen, pero puede llegar un momento en que las cosas cambien".

Parte del desafío de Pattinson es indudablemente el vampiro. La única franquicia que remotamente se compara con Crepúsculo en términos de popularidad y número de películas con el mismo elenco ha sido Harry Potter. Pero a medida que las historias de Harry Potter han progresado, a Daniel Radcliffe se le permitió crecer. La propia naturaleza de su personaje en Crepúsculo, un vampiro que no cambia, que no envejece, le crea a Pattinson un problema.

"Espero no empezar a lucir ridículo", dice el actor con respecto a sí mismo, volviéndose más viejo pero encarnando al mismo personaje. El público podrá juzgar por sí mismo cuando vea La saga Crepúsculo: Eclipse. La segunda película era fundamentalmente sobre la química entre Bella, la huraña estudiante de secundaria (Ste- wart), y Jacob, el hombre lobo (Taylor Lautner). La tercera película, con un costo de 68 millones y dirigida por David Slade (Hard candy), es sobre el triángulo: las vacilaciones de Stewart entre su novio vampiro y su lobuno admirador.

AUTOCRÍTICO. "A medida que Rob progresa se ha vuelto menos consciente de la cámara y más conectado con el personaje", dice Wyck Godfrey, productor de los tres primeros films. Su autoconfianza está creciendo, pero el actor continúa críticándose. "Rob termina cada escena pensando: Dios mío, qué desastre", afirma Godfrey.

La fiebre de Crepúsculo no muestra signos de apagarse. La venta anticipada de entradas es similar a la de Luna nueva, y el `merchandising` (Burger King, Vitamin Water, Volvo) es enorme. Eclipse puede arrancar al mismo nivel de Luna nueva. Pero las dos películas anteriores se estrenaron durante el período escolar, y la esperanza es que el verano y la fiesta del 4 de julio muevan aún más público.

Pattinson no tiene tiempo para esperar las cifras ni para tomarse seis meses de vacaciones, que es lo que según God- frey necesita. La producción de Amanecer empieza en octubre.

El riesgo de llegar a ídolo

"No creo que todo ese asunto del ídolo adolescente sea algo que deba preocupar a Robert Pat- tinson", dice Jeanine Basinger, directora del departamento de estudios cinematográficos de la Wesleyan University y autora del libro The star machine. "El problema es que puede ocurrir que en un determinado momento de su carrera un actor resulta tan perfecto para hacer una determinada cosa que el público se niega a aceptarlo haciendo otra".

"A veces, ocurre que los que tienen aspecto de ídolos adolescentes no crecen adecuadamente para convertirse en rudos protagonista maduros", agrega Basinger. Sin embargo, hay esperanza. La adoración adolescente que Leonardo DiCaprio generó con Titanic, por ejemplo, pudo dar pie al galán maduro y eficiente que es hoy.

Un actor que se ha empeñado en diversificarse

Harry Potter

Pattinson encarnó al personaje de Cedric Diggory en dos películas de la serie del niño mago: Harry Potter y el cáliz de fuego (2005) y Harry Potter y la orden del Fénix (2007). Su papel era secundario, pero ha sido lo más popular que ha hecho antes de embarcarse en la saga vampírica de Stephenie Meyer.

LITTLE ASHES

Un joven Salvador Dalí es el desafío enfrentado por Robert Pattinson en este film angloespañol del 2008 dirigido por Paul Morrison. Una ficción con personajes históricos y alguna punta platónicamente "gay": Javier Beltrán es Federico García Lorca, y Matthew McNulty interpreta a Luis Buñuel.

Recuérdame

Un drama romántico sobre dos jóvenes que arrastran sus propias heridas. Él (Robert Pattinson) padece la separación de sus padres tras el suicidio de su hermano. Ella (Emilie de Ravin) no termina de recobrarse del asesinato de su madre. Un drama dirigido por Allen Coulter, con buena crítica y poco público.

Bel ami

La novela de Guy de Maupassant sobre un joven manipulador que adquiere poder a través de su talento como seductor de mujeres acaudaladas. Pattinson aparece rodeado por gente famosa: Uma Thurman, Kristin Scott Thomas, Christina Ricci. El estreno se anuncia para el año 2011.

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