La controvertida Duquesa de York, Sarah Ferguson, nuevamente está en el ojo de la tormenta tras conocerse que vendía contactos comerciales de su marido. Su respuesta fue simple, directa: está pasando por serios problemas económicos. El tráfico de contactos, quedó al descubierto, por lo que tuvo que salir a buscar una alternativa. Y la encontró: ser otra de las estrellas del reality Dancing with de stars inglés. "Me encantaría participar y que me enseñen a bailar tango", dijo a la publicación Inside Edition. Ya presentó su propuesta, y si la aceptan se convertiría en el segundo miembro de una casa real europea, después de Filiberto de Saboya, en sumarse a este ciclo.