Los uyghures son una etnia musulmana que habla turco y tienen su cultura y su lenguaje fuertemente censurados, porque están sometidos por los chinos. Recientemente un poeta uyghur llamado Nurmuhemmet Yasin fue sentenciado a diez años de prisión por escribir una fábula titulada "La paloma salvaje". La fábula es un relato corto, trágico y hermoso acerca de un ave que es capturada por los humanos. Pero los censores leyeron entre líneas y Yasin marchó a la cárcel.
Afortunadamente, este atropello, aunque registrado en tierras lejanas, no pasó inadvertido. Centros PEN y otros movimientos intelectuales se han dirigido a las autoridades chinas, reclamando la liberación del autor. El caso es ilustrativo de un régimen que tiene dos caras y según las circunstancias exhibe una u otra.