PABLO MELGAR
Docentes del liceo 69 de Gruta de Lourdes no volverán a clases hasta que les aseguren que habrá un policía permanente. Denuncian agresiones a los alumnos y pedreas constantes. La Policía busca entre sus hombres un voluntario para la guardia.
"Dos alumnos fueron golpeados a la salida, como no hay guardia policial se sienten amenazados y no volverán a clases", explicó Marcelo Bentura, uno de los voceros de los profesores.
El liceo 69 está sin servicio de seguridad 222 desde el 17 de abril, "lo que ha generado situaciones de violencia en la puerta de la institución", como la ocurrida el lunes 26. Ese día, un policía de particular que visitaba el liceo resultó herido (sufrió un corte profundo en la frente) al ser empujado en medio de una escaramuza.
Ayer los profesores realizaron un "paro activo" para recibir a los padres y al director del programa Comunidad Educativa Segura del Ministerio del Interior, Juan Carlos Vázquez.
"Falta un voluntario", dijo el oficial Vázquez a El País en referencia a que no hay agentes que acepten cumplir con la guardia en el liceo 69. El servicio 222 es un servicio extra y voluntario que los policías no están obligados a cumplir. Vázquez planteó a la asamblea de docentes que la Comunidad Educativa Segura aporte un policía para cubrir la salida y entrada de clases, que es cuando se han registrado la mayor cantidad de casos de violencia, mientras no se consigue un voluntario.
A la vez, Vázquez señaló que alcanzó un acuerdo con la Seccional de la zona para aumentar el patrullaje en el entorno del liceo.
La propuesta no fue aceptada por la asamblea de docentes, que pretende que el agente se quede durante todo el turno, debido a que el edificio liceal ha sido atacado a pedradas en reiteradas ocasiones, muchas de ellas en horario de clase.
"Si mañana llegamos al liceo y no hay guardia policial, se suspenden las clases", aseguró Bentura. El docente agregó que la medida se repetirá hasta que aparezca un policía que cubra todo el turno. Se trata de una labor de siete horas de duración. El servicio, que ya fue contratado por Secundaria, cuesta unos $ 60 por hora.
En el barrio y en el centro educativo se sabe que muchos de los que provocan la violencia son ex alumnos que abandonaron los cursos.
El liceo 69 fue fundado hace tres años por iniciativa de un grupo de vecinos. Tiene 240 alumnos, trabaja únicamente con Ciclo Básico y cuenta con el apoyo del Programa de Impulso a la Universalización, un sistema de apoyo a los liceos de contexto crítico.
Funciona durante la tarde en un edificio perteneciente a Padres Dehonianos, en Instrucciones y Antillas, a dos cuadras de la Gruta de Lourdes. Por la mañana funciona una escuela privada en la que no se han registrado problemas de seguridad, según los docentes.
El Consejo de Secundaria acordó con los dueños del local hacerse cargo de los gastos de energía eléctrica y limpieza. El lugar funciona con elementos característicos de un centro educativo religioso. Presenta crucifijos en las paredes e imágenes propias del catolicismo.
En Cerro Largo, Secundaria alcanzó un acuerdo similar con un liceo católico de la ciudad de Melo.
A una cuadra del liceo 69 se puede divisar una esquina donde los cables del alumbrado público están repletos de calzado deportivo. De acuerdo a los códigos callejeros, se trata de una señal que indica la cercanía de una boca de venta de pasta base.
Riesgo de derrumbe en la Escuela 213
CANELONES | PATRICIA MANGO
Padres de alumnos de la Escuela 213 de villa Jardines de Pando, cortaron ayer la ruta 75 frente al edificio escolar, por el peligro de derrumbe que, afirman, hace seis días decretaron bomberos en dos de los salones. Con una quema de cubiertas y concentración manifestaron y tomaron la medida de no enviar a sus hijos a clases. Los salones de niveles 4 y 5 tienen "grietas grandes" y por eso las autoridades decidieron llamar a los bomberos, informaron a El País los padres aglutinados en torno al fuego de cubiertas. Uno de los voceros, Aníbal Franco, que tiene dos hijos de 4 y 9 años concurriendo a ese centro, dijo a El País que la escuela quedó "deshabilitada" tras el "peligro de derrumbe" que en dos salones. "Yo no sé si tienen peligro de derrumbe pero sí es precaria", dijo.
Los padres darán 15 días de plazo a las autoridades para que tomen una determinación paliativa. "Que se pongan las pilas para arreglar esto", pidió Franco. En tanto, esperan que lo antes posible comiencen las obras de construcción de una nueva estructura, a metros de donde está actualmente. Si bien les habían dicho que se inauguraría el próximo año, la fecha se dilató hasta 2012.
En medio de una zona de quintas y viñedos, con dos plantas frigoríficas cercanas, la Escuela 213 está a medio camino entre las rutas 7 y 8, específicamente en ruta 75 a la altura del kilómetro 35,500.
Sobre la hora 13 de ayer el tránsito se vio interrumpido porque en un tramo de 200 metros se armaron dos piquetes, si bien las clases no se suspendieron.
El Consejo de Educación Primaria trató el problema en la sesión del martes.