Escuela que funciona en un salón comunal tendrá local

Tres Quintas. La construirán tras seis años de gestiones

 20100504 800x600

RÍO NEGRO | DANIEL ROJAS

Vecinos de Tres Quintas celebran la buena nueva. El Codicen comunicó que se construirá allí una escuela que estará lista antes de fin de año. Era un reclamo de padres y maestros.

A la escuela rural 79 que funciona desde hace 6 años, en el salón comunal de Mevir, asisten 61 alumnos y tanto maestros como padres realizaban intensas gestiones para que Primaria definiera la construcción de un edificio con características apropiadas.

"Es la prioridad número dos del Codicen para este año en todo el país", informó con satisfacción el inspector departamental Arturo Cabral a El País, poco después de recibir la comunicación oficial.

División Arquitectura presentó planos y la memoria constructiva. Las obras comenzarán inmediatamente después de la firma del convenio entre Primaria y Mevir.

El centro viene funcionando "con espacios absolutamente reducidos, sin lugar para tareas administrativas. Lo hace merced a la creatividad de los docentes y a la buena voluntad de los padres", dijo Cabral.

El nuevo proyecto -que "aprovechará" la presencia de una empresa que está construyendo viviendas en el paraje- contempla la edificación de un centro con tres amplias aulas, un salón multiuso, cocina, batería de baños y patios.

La nueva escuela quedaría habilitada entre octubre y noviembre de este año, lo que posibilitará "un notorio mejoramiento educativo en Río Negro", expresó el jerarca.

INSÓLITO. El pasado 21 de marzo, un temporal que azotó la zona provocó que se volara parte del techo por lo que las clases debieron suspenderse.

Un relevamiento realizado ese día en la zona norte del departamento, permitió "descubrir" y dar a conocer una preocupante realidad.

Para que la "atípica" escuela funcione, el salón comunal es actualmente dividido por una delgada mampara de madera. De un lado funciona el comedor y en la otra mitad 29 alumnos comparten clases de 4º, 5° y 6° grado.

Luego, en una pequeña habitación de 9 metros cuadrados, funciona educación inicial para 4 y 5 años y en otra pieza de menos de 12 metros cuadrados, deben entrar a como dé lugar 25 alumnos y las maestras. En ese pequeño recinto se imparten en simultáneo los cursos para 1º, 2° y 3º.

A principios de 2004 un grupo de padres de la zona formuló un reclamo porque debían mandar a sus hijos a estudiar a San Javier, a 14 kilómetros de distancia.

Como medida de protesta, dejaron de mandar a sus hijos a la escuela y todos perdieron un año. Fueron intimados judicialmente a que los niños retornaran a las aulas, pero la firmeza de la medida convenció a las autoridades, que decidieron abrir una escuela en ese pueblo. Los padres aceptaron en agosto de ese año crear el centro educativo en el salón de Mevir. Hace 6 años eran solo 12 alumnos y no había mayores inconvenientes, pero ahora son más de 60 y esperan muchos más a partir de la inauguración de 26 viviendas que Mevir construye en el mismo paraje. Por esa razón se creó una Comisión Pro Edificio, que ahora logró su objetivo.

Mejoras en sauce

Otro centro escolar se vio beneficiado a principios del año lectivo, con una obra largamente añorada.

Padres, alumnos y vecinos de la escuela N° 26 de Sauce, denunciaron el año pasado a El País, que los baños filtraban materia hacia el patio y que a pesar de los insistentes reclamos, la situación se extendió durante cuatro años, con el riesgo sanitario que esto suponía.

Para mitigar el problema, un camión cisterna debía trasladarse cada 10 días, desde Young hasta esta pequeña localidad ubicada cerca del límite con Paysandú.

Luego de difundida la noticia, las autoridades tomaron efectivamente cartas en el asunto.

"Fue construida una cámara séptica más grande, se instalaron nuevas baterías de baños y se realizó un tendido hasta el núcleo de viviendas de Mevir, con lo que el problema quedó superado", informó el inspector Arturo Cabral.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar