Hace unos días, el Comandante de la Fuerza Aérea, con motivo de la visita del Presidente de la República a la sede del Comando, le hizo entrega de una bandera tupamara que había sido retenida por los militares en aquellos tremendos días en que la subversión mataba, robaba y asolaba el país para voltear sus instituciones democráticas. El gesto puede aceptarse como un propósito de conciliación y de olvido del pasado, pese a que los trabajadores no están dispuestos a olvidar ese pasado, "jamás" como lo reiteraron en el acto del 1° de mayo.
Lo lamentable es que el donante no haya aprovechado la ocasión para pedirle que hiciera valer sus buenos oficios, con el fin de lograr la devolución de la bandera de los 33 Orientales robada por la sedición el 16 de julio 1969.