EDUARDO BARRENECHE
La ley de Emergencia Carcelaria acordada entre los partidos dará un plazo de dos años al gobierno para que solucione la crisis en los centros de reclusión. Hay malestar en el Ejército ante el anuncio de que soldados serán guardia cárceles.
El proyecto de ley de Emergencia Carcelaria, que fue acordado ayer por unanimidad en la Comisión de Emergencia Carcelaria del Parlamento, habilita al gobierno a utilizar instalaciones militares para alojar presos de escasa peligrosidad con carácter "extraordinario" y hasta el 31 de diciembre del año 2012. En caso de que el Ministerio del Interior cuente con suficientes centros penitenciarios para ubicar presos, deberá suspender la utilización de los cuarteles. La guardia interna de esas instalaciones militares la brindará la Policía y la externa será responsabilidad del Ministerio de Defensa.
La iniciativa legal también establece que las construcciones, reciclajes y ampliaciones de las cárceles deberán hacerse mediante licitaciones y no en forma directa como pretendía el gobierno.
También autoriza al Ministerio del Interior a crear nuevos cargos en Penales y transformar vacantes existentes y asignarlas a la Dirección Nacional de Cárceles. El gobierno estima que deberá contratar a 1.500 nuevos guardia cárceles.
El proyecto de ley habilita al Poder Ejecutivo a disponer de ampliaciones presupuestales, incluidas transposiciones de rubros, que se harán con cargo de Rentas Generales, explicó el diputado de Vamos Uruguay, Aníbal Gloodtdofsky.
El ministro del Interior, Eduardo Bonomi dijo ayer a El País que el Consejo de Ministros analizó un borrador del proyecto de ley de Emergencia Carcelaria, que ingresará el próximo lunes al Parlamento. "La oposición solo le hizo unos pequeños ajustes", explicó.
El lunes 26, el presidente José Mujica dijo en el Gabinete de Seguridad que había que revisar el ordenamiento jurídico para permitir el traspaso de 1.600 a 2.000 soldados al Ministerio del Interior para realizar la custodia interna y externa de las cárceles.
Mujica planteó esta medida como forma de superar la "urgencia" carcelaria donde en 5.000 plazas se encuentran alojados 9.000 reclusos.
Fuentes de los ministerios del Interior y Defensa indicaron a El País que en la cúpula del Ejército existe disconformidad con una medida de esta naturaleza, porque los soldados tienen un formación distinta al policía. El adiestramiento militar lo prepara para estar dispuesto a tirar a matar a su contrincante mientras que el policía debe reducirlo y hacer fuego contra un delincuente como última alternativa y en caso de que su vida corra peligro.
Mujica planteó que los soldados deberán realizar cursos en la Escuela de Penitenciaría para poder desempeñarse dentro de las cárceles.
En el Ejército se recuerda que soldados fueron a cumplir tareas de guardia externa de las cárceles durante seis meses y ya llevan ocho años en las torretas situadas afuera de varios penales. Efectivos castrenses custodian en este momento la seguridad externa de las cárceles Libertad, Comcar, Las Rosas (Maldonado) y Canelones.
Norma: El gobierno deberá llamar a licitación para construir las nuevas cárceles.