Las secuelas luego que pasó lo peor

Víctimas de delitos. El Centro de Atención del Ministerio del Interior atendió a casi 2.000 personas en 2009 | El 10% fueron trabajadores del transporte | Nuevo programa especial para comerciantes

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RENZO ROSSELLO

Casi 2.000 personas que fueron víctimas de delitos recibieron apoyo especializado del Ministerio del Interior durante 2009. Un 10% de las personas asistidas fueron trabajadores del transporte, uno de los sectores más golpeados.

El protocolo de actuación se denomina "atención focalizada en crisis". La línea de acción es bastante sencilla: cuando llega noticia de un hecho de violencia alguien del equipo se pone en contacto con la o las víctimas. El primer abordaje suele ser telefónico, pero hay casos en que las secuelas son graves y el técnico acude al lugar junto al equipo policial que actúa. En esos primeros minutos se hace un "diagnóstico" y luego el equipo discute cómo actuará en el caso.

El Centro de Atención a las Víctimas de la Violencia y el Delito (Cavvd) del Ministerio del Interior fue creado por la Ley de Humanización y Modernización del Sistema Carcelario aprobada en 2007. Pero no fue sino hasta mediados de 2008 que el equipo comenzó a funcionar. De hecho, el año pasado fue el primero en el que el Cavvd trabajó de lleno.

"Hay un alto grado de satisfacción de la gente, porque constatan que alguien se ocupa. Por lo tanto es muy buena la recepción que hemos tenido en la gente; son mínimos los casos en que cuando llamamos la persona corta porque no quiere saber nada", dice el inspector mayor Agustín Deleo, director del Cavvd.

El Centro organizó su trabajo en tres grandes áreas: víctimas de delitos sexuales; víctimas de delitos en el transporte público, y un programa piloto para víctimas en general que abarca las jurisdicciones de las comisarías 1ª a la 5ª de Montevideo. Como consecuencia de ese trabajo, durante 2009 más de 1.800 personas que atravesaron algún tipo de episodio de violencia o delictivo fueron abordadas por los técnicos del Cavvd.

En muchos casos el equipo técnico del Centro ha derivado a las víctimas para la atención a largo plazo tanto en el ámbito de la Salud Pública, como del sistema médico privado. "Nosotros hacemos un seguimiento, tanto de las personas como de la institución que las atiende", explicó uno de los técnicos.

PROTOCOLO DE ACCIÓN. "Lo que hacemos nosotros es tomar contacto con la persona que sufrió un hecho de violencia, se ve cómo le afectó el hecho, qué nivel de violencia existió, cuántas personas participaron, si hubo daño físico o fue sólo material. Todo esto se hace en el primer contacto, que por lo general es telefónico", explicó Deleo.

También en ese momento el técnico evalúa si la persona "tiene o no la necesidad de ser atendida, incluso de recibir atención más especializada", dice el director del Centro.

El equipo con el que trabaja Deleo se compone exclusivamente por psicólogos y asistentes sociales. "Esperamos poder ampliarlo con el nuevo presupuesto, que es una de las tareas que estamos haciendo ahora, para tener un alcance a nivel nacional". De hecho, aunque el grueso de los casos atendidos por el Cavvd son de Montevideo, el equipo ha viajado al interior del país por algunos casos. "En general aquellos que han tenido más repercusión mediática", se limita a indicar Deleo. Es que, de hecho, la confidencialidad es parte del protocolo del Centro y por ende no se puede revelar el nombre de las víctimas.

Respuesta rápida luego de las crisis

Víctimas del delito. El centro suele derivar a instituciones públicas y privadas para el tratamiento, luego hace el seguimiento Rapiñas en almacenes suelen tener fuerte impacto en el barrio

La experiencia generada en el último año es buena, según Deleo. "Eso se debe a que tuvimos una buena articulación con la Coordinación Ejecutiva de la Jefatura (de Montevideo), con todos los comisarios de seccionales y, sobre todo, el gran actor acá es la Policía Comunitaria que realiza un trabajo formidable", señala.

La coordinación también es clave en el área de delitos sexuales, sobre todo en los delitos de "trata de personas", vinculados a la prostitución. "Ahí formamos un grupo de trabajo que está funcionando muy bien con el Departamento de Orden Público (Investigaciones, Jefatura), Interpol, Identificación Civil y la Dirección de Información e Inteligencia", explica.

MANEJO DE CRISIS. Los casos más delicados que aborda el Centro tienen que ver con homicidios, copamientos y violaciones. De hecho, en los últimos días el equipo ha estado trabajando en forma intensiva con las víctimas del violador serial capturado hace poco por la Policía.

El psicólogo Néstor Abriel (40) es uno de los técnicos del equipo, además es el encargado del área de los delitos vinculados al transporte público aunque al igual que sus colegas actúa en toda la línea de acción del Centro.

Para abordar la problemática que afecta tanto a trabajadores de ómnibus de transporte colectivo, como taxis, el Centro propició una serie de talleres con funcionarios de las distintas empresas.

El trabajo abarcó a unas 400 personas, indicó el director del Cavvd. Pero es particularmente significativa la cantidad de trabajadores que, efectivamente, fue víctima de delitos -particularmente rapiñas-: sobrepasó a los 200 durante 2009.

"Lo que busca nuestro modelo de intervención en crisis es, fundamentalmente, restablecer la situación de equilibrio anterior a la situación traumática", explica Abriel. "Hacemos asistencia primaria a las víctimas, no hacemos psicoterapia, así que derivamos a las personas cuando es necesario y luego realizamos el seguimiento, tanto de la persona como de la institución o el profesional que lo trata", puntualiza Abriel.

Sólo en el área de delitos vinculados al servicio de transporte -ómnibus y taxis- el equipo encabezado por Abriel trabajó, como se apuntaba más arriba, con más de 200 empleados. En todos los casos los técnicos aplican el protocolo consistente en evaluar la magnitud del daño, físico o psicológico, que sufrieron los trabajadores y recomendar o no el seguimiento profesional.

Además de asistir a los trabajadores que han sido víctimas de rapiñas, el equipo realizó un taller para los radiooperadores de los servicios de taxis. "Después que sucede una rapiña hay como un silencio que deriva en un monto de mayor estrés para el radiooperador, que siente que un compañero suyo fue atacado y no puede hacer nada, y encima después recibe la reacción de la víctima", explica el profesional.

Para el radiooperador el momento de angustia ni siquiera termina cuando el episodio ha pasado. Según indicó Abriel es muy común que reciba los reproches airados del trabajador que acaba de ser víctima, o bien porque no le pasó correctamente una dirección o no lo atendió con la rapidez que él esperaba. Tenga razón o no en los reclamos, todas estas situaciones deben ser adecuadamente manejadas por quien atiende la central de comunicaciones por radio.

El trabajador del transporte reúne características que no aparecen en otras ocupaciones. "En general es la fuente principal de ingresos de la familia, es gente que hace años que trabaja en el sector por lo tanto tiene mucha experiencia", ilustra Abriel.

Pero aunque en casi todos los casos el trabajador regresa a su puesto al día siguiente de haber sido víctima de un atraco, tiene una gran capacidad de recuperación. "Ya el trabajo en sí que realiza es estresante, están como habituados a manejar el estrés por lo que cuentan con una gran capacidad de resiliencia", señala el psicólogo.

No obstante, el técnico advierte que la curva de violencia contra los trabajadores viene en aumento. "Hay cada vez más violencia, eso es un dato de la realidad", indica.

Aún no hay datos actualizados de las actuaciones del Centro durante 2010, pero el trabajo es constante. Considerando las estadísticas delictivas lo que menos le va a faltar al Cavvd es trabajo.

EL ALMACÉN. "El primer lugar adonde dejás ir a tu hijo, bajo ciertos cuidados, es al almacén del barrio", recuerda el psicólogo Néstor Abriel.

"El almacén es un punto de referencia muy importante en un barrio, por poner un ejemplo, para muchos jubilados es el único lugar donde poder hacer sus compras sin problemas todo el mes", añade.

Por esta razón, cuando un almacenero es víctima de rapiñeros el suceso "impacta mucho en el barrio".

El lunes 3 el Centro de Atención a las Víctimas de la Violencia y Cambadu firmarán un acuerdo, muy similar al que suscribieron el año pasado los sindicatos y las empresas de transporte público con el Ministerio del Interior.

Los casos en los que estos comerciantes minoristas son víctimas de atraco tienen consecuencias a todo nivel, más allá de las que experimente directamente el propio comerciante. "Se trata de pequeñas unidades de producción familiares, muchas veces trabaja toda la familia en el comercio", indica el técnico.

Por estas razones, existen fuertes similitudes entre las víctimas de un copamiento en una casa de familia y en un almacén. "Los casos de copamiento despiertan una sensación muy grande de vulnerabilidad, es una violación a gran escala de la privacidad, sin hablar de los daños físicos que pueda sufrir la víctima", describe Abriel.

En otro aspecto, las rapiñas contra almacenes barriales o autoservicios presentan otras desventajas para el comerciante. "Por ejemplo, no todos pueden poner cámaras de seguridad, ni contratar custodia, lo que los deja más expuestos", añade.

Sobre estos temas comenzará a trabajar el Cavvd con los comerciantes minoristas en una nueva área especializada.

Las cifras

1.440 personas recibieron asistencia del Centro de Atención a las Víctimas durante 2009, víctimas de hurtos, rapiñas y copamientos.

43 personas fueron asistidas en 2009 como víctimas de delitos sexuales: violaciones, atentado al pudor y trata de personas.

Áreas y casos del C.A.V.V.D.

ÁREAS El Centro de Atención a las Víctimas de la Violencia y el Delito del Ministerio del Interior trabaja en tres grandes áreas: Delitos Sexuales (violaciones, abusos, explotación sexual infantil, y trata de personas); Delitos contra trabajadores del Transporte Público; y el denominado Programa Piloto, que atiende a víctimas en las jurisdicciones de las comisaría 1ª. (Ciudad Vieja) a la 5ª. (Cordón, Parque Rodó).

SEXUALES A diciembre de 2009 el Centro de Atención a las Víctimas de la Violencia y el Delito atendió un total de 43 casos en materia de delitos sexuales: 19 violaciones, 20 atentados violentos al pudor, 3 de explotación sexual, y 1 de trata de personas (vinculados a prostitución). En esta línea de trabajo, este año el Centro viene trabajando con las víctimas del violador que actuaba en la zona de Pocitos.

TRANSPORTE Hasta la misma fecha, en el área de delitos contra trabajadores del transporte (ómnibus de transporte de pasajeros y taxis), se trabajó en comisiones y talleres con más de 400 funcionarios del sector. El equipo del Centro atendió directamente más de 200 víctimas de rapiñas en esta área.

GENERAL En el Programa Piloto que abarca a cinco distritos policiales del Centro atendió a un total de 1.440 personas entre marzo y noviembre de 2009. Se trató de víctimas de hurtos, rapiñas y copamientos. La tarea que se realiza en esta área es considerada como un "banco de pruebas" por el Cavvd, ya que se supone que se hará extensiva a todas las jurisdicciones policiales cuando se hayan afianzado los programas y el Centro cuente con más personal y local propio.

Tratamiento postrauma puede durar entre tres meses y un año

DÉBORAH FRIEDMANN

El transitar por una vivencia con inusitada violencia -ser víctima de una rapiña, una violación, presenciar un homicidio- tiene como efecto frecuente el padecer de un trastorno por estrés postraumático, explicó Vicente Pardo, presidente de la Sociedad de Psiquiatría del Uruguay. De todos modos, aclaró, sólo una porción menor desarrolla esa patología. "Es uno de los trastornos más peculiares en Psiquiatría. Si bien hay algo de vulnerabilidad previa en la persona -que el paciente desconocía y su entorno también- uno puede afirmar que si no hubiera sucedido ese hecho violento traumático la persona no hubiera desarrollado la enfermedad", indicó el especialista.

Los síntomas del estrés postraumático son: ansiedad, angustia, depresión y "reviviscencia". Esto último implica que la persona, contra su voluntad, vuelve a revivir una y otra vez el episodio violento. "No revive sólo la secuencia del hecho sino las emociones, como miedo y angustia. Muchas veces, el paciente sueña con eso también", sostuvo Pardo. Ante esos síntomas, recomendó consultar con un psiquiatra lo antes posible.

El estrés postraumático puede superarse en un período de tres meses a un año con un "buen tratamiento", indicó. Lo más frecuente es que se utilice una combinación de psicoterapia con fármacos, especialmente ansiolíticos y antidepresivos.

En ocasiones, el psiquismo queda más frágil y la persona puede desarrollar un trastorno depresivo, de ansiedad o de carácter persistente, aclaró.

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