En abril de 2009 apareció el primer caso de gripe porcina en México y un mes después en Uruguay. Al año, el director de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina, Eduardo Savio, evalúa la pandemia en el país.
Eduardo Savio Larriera, vicepresidente de la Asociación Panamericana de Infecotología y responsable de esta cátedra en la Udelar, Savio, confirmó la existencia de un "Plan Nacional de Contingencia" válido, revisado y actualizado en dos oportunidades en 2009.
"La potencial emergencia de una segunda ola no se descarta (para este año), pero el curso de la pandemia está cambiando y podría no suceder. En otras pandemias la segunda ola era un factor no modificable, porque no había fármacos antivirales ni se llegó al rápido desarrollo de vacunas intrapandemia. En este caso, al actuar en todo el mundo con el tratamiento especifico y la profilaxis por vacunas a la población susceptible, puede que la segunda ola no tenga margen para aparecer".
En referencia a la incidencia de la gripe A para esta estación y la posibilidad de que pueda llegar a suplantar a la gripe común, Savio expresó: "Eso sólo se podrá conocer una vez que comience la circulación del virus y los datos que surjan de la vigilancia en algunos puestos centinelas. Evidentemente, para todo el hemisferio Sur se espera una circulación dominante de H1N1, ya que éste fue el que predominó durante el otoño-invierno en el hemisferio norte", dijo.
EDADES. "El año pasado, la influenza A H1N1 afectó a todo el país con predominio en los centros urbanos. Entre mayo y el 4 de septiembre de 2009 hubo 551 casos confirmados, a los que deben sumarse más personas, ya que no en todos estuvo indicado el estudio confirmatorio y el diagnóstico se manejó por presunción clínica o por nexos epidemiológicos", recordó el especialista al trazar un balance de lo que significó la pandemia para nuestro país.
El mayor número de casos en Uruguay se dio en personas de entre 10 y 29 años de edad, aunque el rango etario de los enfermos fue muy amplio, con enfermos desde los 2 a los 80 años, y la media de 22 años.
"Casi la mitad de los casos confirmados se asociaban a alguna otra enfermedad pre-existente", agregó Savio.
Sobre los procedimientos de diagnóstico, comentó que "Uruguay tomó una definición operativa y en base a la misma se estableció el diagnóstico de influenza. Se hacía cuando un paciente refería fiebre (38°C axilar o más de esa cifra) más uno de los siguientes síntomas respiratorios: tos, resfrío, dolor de garganta, y además cursaba uno de los siguientes síntomas generales: dolor de cabeza, dolores musculares, sudoración o escalofríos. Todo esto en ausencia de otra enfermedad que pudiera explicar los mismos síntomas".
En Uruguay la mayor parte de los pacientes cursaron "formas leves" (fiebre, dolores musculares y escasa tos). Un número menor de personas tuvo síntomas generales de gripe y evolucionaron hacia una compilación pulmonar (neumonía), "sea por el propio virus, o más frecuentemente por infección bacteriana agregada", precisó el profesor.
Un número menor de personas, pero los más visibles por la situación crítica que cursaron, llegaron a la insuficiencia respiratoria severa y necesidad de asistencia ventilatoria.
La cifra
551 Fueron los casos confirmados en Uruguay entre los meses de agosto y septiembre del pasado año 2009.
Impacto para 2010
El impacto que potencialmente pueda tener la gripe A en este 2010 "será sensiblemente inferior al del año 2009", indicó el catedrático.
Un determinado porcentaje de la población ya cursó en ese momento la infección por H1N1, y muchas otras personas estarán siendo vacunadas en estos días. En consecuencia, el universo de personas susceptibles disminuye y "es de prever que el número de casos sea sensiblemente inferior al del año previo", agregó.
También es favorable el conocimiento que la población en general adquirió sobre influenza pandémica, haciendo que las medidas de prevención estén constantemente muy presentes.
Así fue la pandemia en Uruguay
PASÓ UN AÑO. Desde mayo de 2009 todos los departamentos del Uruguay fueron registrando casos.
IMPORTACIÓN. Comenzó por Montevideo, cuando el 28 de mayo de 2009 se informó la confirmación de dos pacientes que la adquirieron en Argentina, y luego se fueron detectando en el resto del país.
LA CAPITAL: Montevideo alcanzó (según los datos oficiales comunicados por la autoridad sanitaria y disponibles en su sitio web) el mayor número de casos confirmados con 235 pacientes, entre los meses de mayo y agosto.
LOS MÁS AFECTADOS. Los otros departamentos con más afectados fueron Colonia, con 115 contagiados, Canelones, con 34, y San José, con 15.
EN EL INTERIOR. En el resto de los departamentos del país las cifras fueron relativamente menores. De todas formas, la influenza porcina (H1N1) en Uruguay se consideró con una presentación de forma "extendida", ya que todos los departamentos registraron un número variable de enfermos.
MUERTES. Cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que se entraba en fase 6 de la alerta pandémica, el 12 de junio de 2009, en América ya había 30.180 casos registrados, con 163 fallecimientos en los 26 países de la región que figuraban como afectados.