BRUSELAS | AFP
Europa aprobó ayer un plan de ayuda a Grecia, que incluye la participación del FMI en la crisis, como pedía Alemania, que además hizo prometer a sus socios que se endurecerá la política sobre disciplina presupuestaria en la Eurozona.
El plan, consensuado previamente por Francia y Alemania, obtuvo luz verde de los 16 países de la Eurozona al margen de una cumbre de la Unión Europea (UE) en Bruselas, que acordó activarlo únicamente como "último recurso".
"Hubo un acuerdo. Europa da una señal de gran unidad", anunció el primer ministro portugués, José Sócrates.
Su aprobación está llamada a tranquilizar a los mercados, que en los últimos días mostraron su nerviosismo en cuanto a la estabilidad de la zona euro, haciendo caer la moneda única por debajo de 1,33 dólares por primera vez en más de diez meses. No obstante, Wall Street no reaccionó positivamente a los anuncios. (Ver nota aparte)
Tras semanas de arduas negociaciones, la Eurozona aprobó un plan basado en la creación de un marco europeo de préstamos bilaterales asociado a una ayuda "sustantiva" del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El primer ministro griego, Giorgos Papandreou, calificó la decisión de sus socios de "muy satisfactoria".
En caso de extrema necesidad, es decir, si corre peligro la estabilidad financiera de la zona euro, los países miembros están dispuestos a prestar, sobre una base voluntaria, dinero de forma bilateral a Grecia, conforme a su aportación al capital del Banco Central Europeo, según el documento acordado.
exigencia. La fórmula responde a las exigencias de la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, que la semana pasada enterró un proyecto de ayuda puramente europeo contando con el respaldo de su opinión pública, hostil a cargar con la crisis de las finanzas griegas.
La intervención del FMI sería una primicia en la historia de la Eurozona, creada en 1999, puesto que si bien ha ayudado a países de la UE como Hungría, nunca ha participado en el rescate de un miembro del espacio monetario único. Si bien países como España, Francia e Italia se mostraron en un principio reacios a aceptar esa posibilidad al estimar que minaría la credibilidad del euro, la insistencia de Alemania, principal economía europea, les obligó a ceder.
Atenas se enfrenta a una deuda cercana a los 300.000 millones de euros (US$ 406.000 millones), con un déficit público que alcanzó el 12,7% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2009, muy por encima del 3% autorizado por Bruselas.
Aunque los líderes europeos no pusieron cifras sobre la mesa, fuentes diplomáticas estimaron esta semana que los préstamos que podría recibir Grecia totalizarían entre 20.000 y 30.000 millones de euros (US$ 26.000 y US$ 40.000 millones) a unas tasas de interés algo más atractivas que en los mercados.
El gobierno griego, que ha adoptado un concienzudo plan de austeridad, paga ahora intereses que juzga insostenibles a largo plazo.
Alemania arrancó además de sus socios la promesa de "fortalecer" la política de la UE sobre la disciplina presupuestaria, con el objetivo de "garantizar la sostenibilidad fiscal" de la Eurozona.
Merkel dejó claro en los días previos que cualquier acuerdo para Grecia debería ir acompañado de un compromiso para reforzar las medidas contra los países considerados laxistas, incluidas sanciones, como una eventual expulsión de la zona euro.
Además de las preocupaciones sobre la solvencia de las arcas griegas, los riesgos de contagio de la Eurozona son cada vez más palpables, según los analistas.
La agencia Fitch rebajó esta semana la nota de la deuda a largo plazo de Portugal y los temores se ciernen igualmente sobre España e Irlanda, que también se enfrentan a déficits públicos colosales.
Las cifras
406 mil millones de dólares es el monto de la deuda que debe enfrentar el gobierno de Atenas. Tiene un déficit fiscal de casi 13% del PIB.
40 mil millones de dólares sería la suma máxima que Grecia recibiría en préstamos de sus socios europeos con tasas preferenciales.
Mercados inestables por temor
Las preocupaciones agravadas sobre los problemas de deuda en Grecia anularon prácticamente el avance que había tenido ayer el indicador más selecto de la Bolsa de Valores de Nueva York.
El promedio industrial Dow Jones, que se había colocado en su mejor nivel del 2010, terminó subiendo sólo 5,06 unidades (0,1%), a 10.841,21.
El Standard & Poor`s de 500 títulos se contrajo 1,99 entero (0,2%), a 1.165,73, mientras que el índice compuesto Nasdaq decreció 1,35 unidad (0,1%), a 2.397,41. Las ganancias logradas por el mercado en el comienzo de la sesión se desvanecieron después de que el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijo a la televisión francesa que Europa podría asumir la responsabilidad por sus problemas financieros. Ello provocó preocupaciones sobre cuándo llegaría un rescate para Grecia. El petróleo crudo cayó 8 centavos, a 80,53 dólares el barril, en la Bolsa Mercantil de Nueva York. El oro subió. El Russell 2000, que agrupa a las empresas más pequeñas que cotizan en la bolsa, descendió 4,58 unidades, el 0,7%, a 679,10.
Los mercados europeos tuvieron subas, el FTSE 100 británico ganó 0,8%, el DAX alemán se incrementó 1,6% y el CAC-40 francés ascendió 1,3%.