ALEXANDER LALUZ
Hacia mediados de los años ochenta, una singular reunión de músicos dejaba una obra tanguera que mantiene intacta su originalidad y vigencia. El título, Somos ilusos, hace honor a una patriada que no midió los riesgos, pero terminó ganando al descreimiento. Gustavo Nocetti dejando vibrantes interpretaciones de Walsh, Bonaldi, los Manzi, Baglietto, Piazzolla, en un marco instrumental que resume el refinamiento de Fernando Cabrera, y su buen tino para abordar el tango sin caer en esnobismos ni cultos trasnochados a la tradición. Una obra para entender un valor perdurable: el arte.