LORELEY NICROSI
José Mujica marcó claramente una diferencia respecto a la forma de conducción de Vázquez. Prescindió de los líderes del FA en su gabinete, abrió la puerta a la oposición y quiere a los privados embarcados en su gestión.
Apenas triunfó en el balotaje, el presidente electo no tomó respiro y comenzó a delinear su gabinete. A escasas horas de lucir la banda presidencial le quedan aún algunos puntos por cerrar.
Mientras Vázquez en 2004 la primera medida que adoptó fue realizar una gira por todo el país para agradecer a los votantes y se instaló luego en el Hotel Presidente para realizar la transición, Mujica sólo se trasladó a Buenos Aires para mantener contactos para dar solución al corte del puente General San Martín antes de comienzo del verano, lo que no logró, e instaló su centro de operaciones en la sede del Frente Amplio, en su chacra de Paso del Cerro y en el cercano "quincho de Varela".
Durante enero y febrero de 2005, Vázquez definió todos los cargos de gobierno, pero una de las diferencias sustanciales con Mujica es que el presidente electo conformó su gabinete en base a la proporcionalidad de votos de cada sector de la coalición y evitó la institucionalización de "chacras" partidarias. Se aseguró, empero, de tener "ojos y oídos del MPP" en casi todo el aparato público.
Vázquez, en su tiempo, priorizó a integrantes del Partido Socialista en las principales carteras (Interior, Defensa y Cancillería), y otorgó dos ministerios al MPP (Trabajo y Ganadería), pese a ser el grupo mayoritario de la izquierda.
Con un criterio diferente, Mujica dispuso que -salvo en el ministerio de Turismo- el resto de las carteras tengan un ministro que no coincida con el mismo sector político que el subsecretario.
Mujica decidió no darle lugar a los líderes sectoriales del Frente Amplio en el gabinete, por entender que el mapa político de 2010 no es el mismo de hace cinco años, y la izquierda necesita una bancada fuerte en la que el MPP y sectores afines tienen más de la mitad.
Los principales referentes de cada grupo del conglomerado tendrán un papel protagónico en el Parlamento donde están, además, los principales líderes de la oposición.
El refuerzo de la bancada oficialista apunta a darle un nuevo papel al Poder Legislativo, para evitar un distanciamiento con el Poder Ejecutivo.
En el correr de estos cinco años, varios cortocircuitos se produjeron entre el Ejecutivo y la bancada oficialista. Una situación similar se produjo con el Frente Amplio, desde donde varias iniciativas del gobierno fueron frenadas -como el TLC con Estados Unidos- y abundaron las quejas por la escasa información que recibía la coalición de parte del gobierno.
Con la intención de que el conglomerado no le ponga palos en la rueda, Mujica parece esperar que el Frente Amplio asuma también un nuevo rol, para que deje de ser el furgón de cola del gobierno y adquiera vida propia. El futuro presidente insiste en que la coalición debe tener una mayor participación y no cesar las actividades políticas aunque se ejerza el gobierno.
Empero, desde su entorno se señala que eso no implica que la fuerza política vaya a suplir al gobierno.
PRIVADOS. Aunque Váz-quez aceptó la colaboración privada durante la campaña electoral de 2004, tras ganar las elecciones e invitó a los dirigentes empresariales a que lo acompañaran en sus viajes al exterior para intentar abrir nuevos mercados, evitó profundizar públicamente esos lazos.
En contraposición, Mujica no oculta su relación de amistad con varios empresarios y pidió a los miembros de su futuro gobierno que dejen "los prejuicios" y no los miren con recelo.
Respecto a la oposición, Mujica no quiere "cogobierno", pero sí que ejerzan la labor de contralor y participen activamente en la definición de políticas de Estado. Aspira que el Frente Amplio no gobierne en solitario.
Cambian logo de la Presidencia
El sol naciente que eligió el presidente Tabaré Vázquez para identificar su gobierno, será a partir de la asunción de José Mujica sustituido por un "emblema vinculado" al prócer José Artigas. El nuevo símbolo que identificará a la administración de Mujica que se iniciará mañana, tendrá los colores de la bandera de Artigas, según dijeron a El País fuentes del gobierno electo.
La intención del nuevo presidente de reivindicar el ideario y la figura de Artigas, fue el motivo por el que Mujica eligió Plaza Independencia para recibir la banda presidencial. "Hay toda una sismología, asume a los pies del monumento al prócer y tomará como emblema de su gobierno los colores artiguistas", afirmó una de las fuentes. El cambio de logo lleva a que el color gris plomo que identificó todas las actividades de Vázquez, tengan a partir de mañana una nueva tonalidad.