L. BALDOMIR/F. TISCORNIA
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señaló al futuro gobierno que "persisten brechas preocupantes" entre los uruguayos por lo que se debe apuntar a mejorar la educación y la infraestructura. Recomendó contar con una regla fiscal.
La mirada desde el exterior sobre los retos que enfrenta Uruguay parece ser unánime. Pocos fueron los planteos que hizo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ayer en su primera reunión con las autoridades del gobierno -con miras a elaborar el programa de financiamiento del período- que no le hubiese planteado ya, semanas atrás, el Banco Mundial.
Si bien el BID resalta el buen manejo de las políticas macroeconómicas que permitieron crecer a Uruguay en 2009 en tiempos de crisis global, el organismo remarcó que "aún persisten brechas preocupantes entre la sociedad uruguaya, que se reflejan en las diferentes oportunidades de acceso y calidad de los servicios públicos", según un borrador de documento entregado por el organismo al gobierno al que accedió El País.
Este fue una de varias de las tareas pendientes que planteó el BID a las futuras autoridades. Pero éstas no se quedaron en silencio.
Según dijeron a El País participantes de la reunión, el futuro presidente, José Mujica, afirmó al cerrar el encuentro: "Nos comimos muchos porrazos y aprendimos, y ustedes también se están comiendo porrazos y están aprendiendo" (en referencia a la crisis global).
Aún así, el vicepresidente electo, Danilo Astori, dijo que hubo una "enorme coincidencia" entre el gobierno y el BID en los retos por delante.
En su documento, el BID resaltó que persisten "altas tasas de pobreza entre la población infantil" y que pese a la mayor cobertura que significó el Sistema Nacional Integrado de Salud "mujeres y niños de hogares carenciados continúan presentando los principales desafíos en materia de salud".
A su tiempo Mujica contestó que "el problema no es la infantilización, el problema es la pobreza en sí, las mujeres, los hombres, los niños".
En esta línea el BID recomienda reforzar la atención de los menores de tres años y sus madres y universalizar la educación inicial. Es que entienden que la pobreza, mala atención de salud y nutricional se traduce en una mayor deserción educativa y en carencias de aprendizaje.
En este sentido el documento dice que "el sistema educativo enfrenta importantes desafíos no sólo en la calidad, sino también en equidad, reflejada en el acceso y retención". Tal es así que afirman que Uruguay está entre los países con "mayores deficiencias de resultados entre los jóvenes de familias de mayores y menores ingresos". Además, "dos tercios de los jóvenes de 20 años no han completado la enseñanza media".
A otro nivel también existe una demanda insatisfecha de trabajadores calificados lo que revela "una brecha entre las habilidades desarrolladas por el sistema educativo y aquellas demandadas por el mercado laboral". Este ha sido un planteo recurrente entre los empresarios en los últimos años.
Por todo esto, para el BID uno de los objetivos fundamentales del próximo gobierno debe ser adecuar la oferta de la educación media de forma que se asegure "una transición efectiva de la escuela al trabajo".
El BID también sostiene que Uruguay debe incrementar los niveles de inversión tanto productiva como en infraestructura y capital humano calificado.
De hecho, el organismo expresó preocupación por la baja inversión privada doméstica a lo que Astori, contestó que eso depende de cómo se mida, dijeron asistentes de la reunión.
En valores absolutos la inversión privada doméstica creció, pero si se mide en términos de porcentaje cayó porque el aumento de la Inversión Extranjera Directa fue muy grande, sostuvo Astori.
Aún así, para el organismo existe un "acceso limitado a servicios financieros y empresariales" así como una "limitada conducta innovadora". También hay una "cultura poco favorable al emprendimiento, lo que limita la entrada de nuevos negocios y la permanente renovación del tejido productivo".
Para el BID es clave que Uruguay aumente su inserción internacional especialmente a través de servicios, productos no tradicionales y el turismo.
Mujica, en tanto, dijo a los representantes del BID que el tema demográfico en Uruguay "es muy serio". Afirmó que "el problema más grande de Uruguay es de poblamiento. Deberíamos tener un Ministerio de Turismo que invite a la gente a venir a (vivir a) Uruguay y las exportaciones nuestras deberían ser para acá". En particular habló de traer gente calificada técnicamente.
El BID, por otra parte, recomendó mejorar los estándares aduaneros de forma de tener mayor eficiencia y "revisar las regulaciones existentes que afectan el desarrollo empresarial". La infraestructura es una prioridad, según el BID. Si bien sostiene que existen las condiciones para desarrollar el ferrocarril mencionan que hay desafíos en los "esquemas institucionales como operativos y financiamiento".
REGLA. Por fuera de los desafíos en lo social e infraestructura, el BID aconseja "desarrollar una medida de resultado fiscal estructural que sirva de guía para alcanzar objetivos de mediano plazo". Es que sostiene que los vaivenes del ciclo económico y los costos energéticos del país introducen incertidumbres en la política fiscal "porque la medida del déficit no corrige los efectos" de dichos factores. Esto se podría evitar "computando una medida estructural del resultado fiscal que evite sesgos y permita enfocar la política fiscal hacia objetivos de largo plazo".
También recomienda utilizar instrumentos que ofrezcan "protección contra alzas en el costo del petróleo y déficits de lluvias" tal como lo hizo días atrás el Fondo Monetario Internacional.
El presidente del BID, Luis Moreno, marcó otros retos como la extensión del plan Ceibal a secundaria pero dijo que el país tiene "gran potencial".
Podría prestar US$ 1.200: de "piso"
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ya tiene previstos desembolsos para Uruguay por US$ 335 millones, dijeron a El País fuentes del organismo.
Ayer en la reunión no se discutió el programa de financiamiento, dijeron fuentes oficiales a El País, aunque señalaron que el "piso" de fondos del BID para todo el quinquenio sería de US$ 1.200 millones (lo mismo que el banco le prestó a Uruguay en los últimos cinco años).
El financiamiento podría ser mayor pero eso dependerá de la recapitalización del BID que se podría definir este mes y de las tasas de interés que Uruguay consiga por la emisión de bonos globales, indicaron. Se espera contar con un borrador de la estrategia del BID con el país para los próximos cinco años a fines de abril y presentarla al directorio del organismo a fines del primer semestre.
En el gobierno se espera "profundizar" la relación con el BID, afirmaron.