Los dos policías y el civil que estuvieron involucrados en el secuestro y muerte del empresario Pascual Ferrizo (74) fueron procesados por homicidio especialmente agravado por juez penal Juan Carlos Fernández Lecchini.
Los dos uniformados admitieron su culpabilidad en el hecho. Los delincuentes exigían 300.000 dólares por la liberación del comerciante, aunque desde un principio habían decidido su muerte. Incluso, antes de secuestrarlo el pasado miércoles ya tenían pronta la fosa donde lo enterrarían.
El cuerpo de Ferrizo fue desenterrado ayer en la madrugada por un equipo de investigadores del Departamento de Delitos Complejos que desde hacía unos cinco días venía investigando en el más absoluto secreto el secuestro del financista.
La Policía dio con la víctima luego de capturar a los involucrados, dos funcionarios que revistaban en la Escuela Nacional de Policía y un civil, oriundo de Villa del Carmen, la localidad duraznense donde fue hallado el cadáver.
Aunque aún no se manejó oficialmente la causa de muerte de la víctima, fuentes de la investigación señalaron que el cuerpo presentaba innumerables signos de golpes y heridas, lo que hace inferir que fue sometido a tormentos posiblemente para que accediera a darle dinero a los secuestradores.