RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Construida en 1981, la terminal de buses de Rivera ha quedado atrapada en el centro de la ciudad. Sin embargo, pese a los llamados efectuados, no ha sido posible lograr interés por parte de inversores, por lo cual apuntan a mejorar el edificio existente.
El novel encargado de esta dependencia, Raúl Armand Ugón, tomó varias medidas para mejorar el lugar. Entre los cambios se destacan la renovación total de la cartelería interna, la instalación de nuevas papeleras y también la remodelación total de la luminaria, que ahora funciona al 100%. Además, se concretó el cambio total de la amplificación en andenes, pasajes, pasillo y el salón principal. Para ello instalaron 16 cajas acústicas, que próximamente utilizarán para música funcional.
En tanto, en los próximos días la Intendencia notificará a Aduanas de que debe mudar su puesto de la planta alta al subsuelo, frente a los mostradores de las empresas. La medida busca evitar que los clientes que pretenden despachar una encomienda deban deambular por el edificio, recorriendo estrechas escaleras, cargando cajas con alimentos u otros productos.
Otra novedad, tiene que ver con el llamado a interesados en instalar una cafetería. La apertura de ofertas está prevista para el 26 de febrero.
De todos modos, los transportistas señalan que existen una serie de carencias, que a priori, admiten no será fácil revertir. Entre los problemas más evidentes se destaca la falta de una rampa de acceso al subsuelo, donde tienen su sede las empresas de transporte.
Buscando revertir esta carencia, Álvaro Aiscar, gerente de Agencia Central, invirtió US$ 3.000 en la recuperación del montacargas, con la idea de que fuera utilizado por todas las empresas, pero, como nadie quiso compartir la erogación, solo es utilizado por esa compañía omnibusera.