MATÍAS CASTRO
Separar verdades de mentiras en medio de la ola de dichos y entredichos lanzados en estos últimos diez días sobre varias parejas famosas parece una tarea titánica. Pero más que eso, habría que ver si es más necesario hacerlo que ignorar a la prensa que publica estas historias. En cualquier caso, a veces es útil no apresurarse a repetir el primer titular llamativo que se nos ponga enfrente, como lo demostró el caso de Dolores Fonzi y Gael García Bernal, quienes no se estaban separando ni disputando paternidad alguna, como se había dicho.
"Aún amo a Jen (Jennifer Aniston) ¡Pero no puedo dejar a los niños!" fue el titular en letras gigantes de la revista OK, días atrás. La frase fue supuestamente dicha por Brad Pitt. A un costado en esa tapa aparecía la foto de Shiloh, una de las hijas de Pitt y Jolie, con el subtítulo "Papá, no te vayas". La foto de Pitt iba junto a la de Aniston de tal forma que parecía que se miraban entre ellos de forma cariñosa, cosa que se sumaba a los textos ("Brad ni siquiera se sube al mismo auto que Angelina") para dar como resultado un gran trabajo de artesanía amarillista.
La revista In Touch, otra que compite fuerte en el mercado de los chismes de farándula, ponía una foto de Pitt cerca de Aniston, su ex, con el título "Fotos que demuestran qué tan profundo es su amor". La imagen solo mostraba a Pitt cerca de Aniston y vaya uno a saber si no era trucada. El titular de la revista, en letras enormes, decía "Angelina amenaza a Brad: dice que tomará un frasco de pastillas si vuelve con Jennifer y usa un oscuro secreto para manipularlo".
Desde Uruguay todo esto se ve muy lejano y hasta divertido, pero es probable que más de cerca pueda parecer la peor basura jamás publicada en prensa. Por alguna razón en estas dos semanas se ha convertido en obligación decir algo sobre parejas que se separan. Es una bola de nieve que ha ido creciendo y de la que ningún medio quiere quedar afuera. No importa si hay que usar titulares ridículos y mentiras aún peores, pero si todos hablan, hay que decir algo. El resto no importa.