El ministro Jorge Chediak asumió ayer como nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), sucediendo así a su colega Jorge Larrieux, quien ocupó la titularidad de la Corporación en 2009.
El acto protocolar tuvo lugar en el primer piso de la sede de la Corporación, ante una nutrida concurrencia de jueces, fiscales y abogados. También participaron el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y el ex candidato presidencial por el Partido Nacional y senador electo Luis Alberto Lacalle.
En diálogo con un grupo de periodistas, Chediak advirtió que si el Parlamento aprueba la reforma del Código del Proceso Penal (CPP) y se establece un sistema oral y acusatorio "es probable que los juicios sean más rápidos y, por ende, tengamos más presos que ahora".
Esos nuevos reclusos se sumarán a un sistema penitenciario que "está en una situación cercana a la crisis".
"Además, hay que prever que como en todas las democracias del mundo la población carcelaria va a seguir creciendo, y va a haber que construir establecimientos carcelarios para la población que hoy tenemos y para la que se va a incrementar en el futuro", dijo Chediak.
Sin embargo, aclaró que Uruguay "tiene los presos, que no tiene más remedios que tener, como homicidas, copadores, rapiñeros y violadores". Destacó, además, que los jueces aplican correctamente los sistemas de penas alternativas y procesamientos sin prisión. Por otra parte, se mostró partidario de que la administración de las cárceles sea independiente del Ministerio del Interior.