Ya están sembradas las 1.500 hectáreas de sojas transgénicas con los dos eventos que serán exportados como semilla, en régimen de contraestación, a los Estados Unidos.
Ambas variedades de la oleaginosa no están autorizadas comercialmente en Uruguay, pero sí pueden ser multiplicadas y exportarlas en su totalidad a Estados Unidos. De este negocio participan dos empresas semilleristas locales y con su puesta en marcha se abre un gran futuro para la agricultura uruguaya.
El gerente de la Cámara Uruguaya de Semillas (CUS), Daniel Bayce, consideró que esta experiencia no sólo es viable para la soja, sino que también podría ser aplicada al maíz.
Las empresas aún tienen hasta el próximo 15 de febrero para presentar nuevos eventos a la Comisión de Evaluación, con el cometido de ser autorizados para cultivarse y exportarlos en contraestación al hemisferio Norte.
"Para Uruguay, el negocio de producir en contraestación es excelente. Evidentemente, 1.500 hectáreas de soja para grano no dan la misma rentabilidad que igual área con destino a semilla. Sin duda, desde el punto de vista del negocio es muy bueno", aseguró Bayce. Para el gerente de la CUS, "hay posibilidades de hacer más negocios de este tipo".
Tras la cosecha de los semilleros, las semillas estarían siendo exportadas a Estados Unidos en marzo o abril. Toda la operativa, desde que la semilla estadounidense llega a Uruguay para ser plantada, hasta que es cosechada y enviada vía avión, demanda severos y exhaustivos controles en cada fase, desde el campo hasta el embarque final.
La producción de semillas y posterior exportación al hemisferio Norte en régimen de contraestación, "es un sistema en que Uruguay va a tener que cuidarse mucho en el cumplimiento del negocio. No hay posibilidad de errores ni demoras en la exportación, porque el productor que va a plantar esa soja está esperando la semilla para usarla. El incumplimiento en cualquier etapa, puede hacer perder el negocio. Es tan importante la primera etapa como la última", aclaró.