La Dirección Nacional de Cárceles enviará a la Justicia los 280 teléfonos celulares y chips incautados el miércoles entre los reclusos del Comcar, con el objetivo de que se disponga una pericia forense que permita determinar si los aparatos fueron utilizados en la concreción de otros ilícitos.
En muchos casos se comprobó que utilizando los celulares, los reclusos cometían estafas desde su lugar de reclusión. También puede caber la posibilidad de que los internos coordinaran actividades delictivas desde sus celdas. El director interino de Cárceles, José Colman, dijo que la información existente en los chips de los celulares puede "aportar datos que comprometen al recluso en una actividad delictiva". En caso contrario, el aparato queda a resguardo de las autoridades, y se le devolverá al detenido al momento de su excarcelación.