WASHINGTON | AP Y AFP
Un año después de llegar a la Casa Blanca, el presidente Barack Obama encara una peligrosa alternativa económica, ante el lento repunte del mercado laboral, el ingente endeudamiento del gobierno y mayores impuestos para pagar el gastos público.
A ello, se suma una dura batalla para que se apruebe e implemente su plan para poner coto al tamaño y actividades de los bancos que busca reducir los riesgos del sistema financiero.
Obama no puede concluir con premura excesiva los planes de gastos extraordinarios pese a los temores de los contribuyentes ante el creciente déficit, porque ello podría dar al traste con la naciente recuperación.
Si gasta más dinero en crédito para crear empleos, otro imperativo del electorado, podría desatar presiones inflacionarias y reanudar un peligroso ciclo.
"Sin cambios significativos en la política fiscal y los gastos gubernamentales, el panorama presupuestario se deteriorará rápidamente incluso cuando disminuyan los costos asociados con la crisis financiera", opinó el economista Mark Zandi, de Moody`s Economy.com y ex asesor del senador republicano John McCain.
Cuando Obama llegó a la Casa Blanca en enero de 2009, los mercados financieros estaban en crisis, el desempleo iba en aumento y la actividad económica global había caído en picada. Algunos creían que una depresión parecía inminente.
Ahora la economía ha comenzado a recuperarse, gracias en parte a los planes de gastos extraordinarios del gobierno.
"La economía crece, aunque a un ritmo insatisfactorio", comentó Lawrence Summers, director del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca. Aunque las posibilidades de una depresión son "remotas", queda todavía "mucho, mucho por hacer", reconoció.
PLAN. En tanto, la propuesta del presidente estadounidense para los bancos busca limitar la asunción de riesgos "excesivos" y obligaría a una firma financiera a elegir entre negociar en la bolsa y a veces invertir en valores financieros peligrosos bajo su propio riesgo o dedicarse a las actividades comerciales, como realizar préstamos y recibir depósitos.
La iniciativa, que debe ser aprobada por el Congreso, incluye una nueva propuesta para limitar la consolidación del sector financiero, estableciendo límites al "crecimiento excesivo de la porción de deuda" en las firmas financieras más importantes.
"Creo que ir hacia atrás no es lo correcto, creo que deberíamos ir hacia adelante", estimó Sung Won Sohn, economista de la Universidad del estado de California. Opinó que la medida, aunque sea aprobada, tal vez no logre el impacto deseado porque el sistema global está interconectado.
La Financial Services Roundtable, que representa a 100 de las mayores financieras del país, opinó que la propuesta haría poco para mejorar la administración del riesgo o proteger a los consumidores.
La cifra
10% Es el desempleo en Estados Unidos, pese al plan de US$ 787.0000 millones aprobado en febrero del año pasado.