LA PAZ | ANSA
El presidente Evo Morales inició ayer su segundo mandato con el objetivo de transformar a Bolivia: de una república representativa de gobierno liberal a un estado plurinacional socialista y comunitario.
Con el puño izquierdo en alto y la mano derecha en el pecho, Morales juró "por la Patria y por el pueblo boliviano" hacer respetar la nueva Constitución, que proclama el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario.
"Llegó la hora de buscar la igualdad, la solidaridad, en base a la unidad de todos nuestros pueblos", dijo Morales tras jurar ante más de un centenar de invitados, entre ellos los presidentes de Chile, Ecuador, Paraguay y Venezuela. Al mismo tiempo, Morales pidió "al mundo industrializado acabar con el hambre y no con el hombre".
"Acabar con la miseria y la guerra y no con la naturaleza", dijo Morales. Como líder indígena, asumió "la enorme responsabilidad de salvar no sólo a Bolivia, sino al mundo, salvando a la madre tierra".
"Tenemos consolidada una democracia participativa. Tenemos un estado colonial que murió y otro plurinacional, expresado en su congreso, en su gabinete, en sus movimientos sociales, autonómico y solidario que nace", anunció.
El presidente boliviano anunció su voluntad de mantener "relaciones con todo el mundo" y demandó "que la embajada de Estados Unidos no nos venga a decir con quien podemos o no podemos tener relaciones".
El presidente Morales también reiteró la decisión de implantar una nueva doctrina para militares y policías.
A los primeros les dijo: "el verdadero enemigo no es el socialismo, sino el capitalismo" y a los segundos les indicó que "persigan a los delincuentes que robaron al Estado y no a los dirigentes sociales".
Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, juraron sobre la nueva Constitución, en lugar de hacerlo sobre la Biblia como lo hicieron todos los presidentes que los antecedieron, desde la fundación de la República y hasta enero de 2006.