Médicos y rescatistas en una dura carrera contra la muerte en Haití

Tragedia. La esperanza de encontrar sobrevivientes bajo los escombros se desvanece Equipos de rescatistas se niegan a abandonar la búsqueda Médicos alertan por peligro de infecciones

 20100121 600x297

PUERTO PRÍNCIPE | AFP Y AP

Los equipos médicos trabajaban intensamente ayer para evitar la muerte de los muchos heridos graves en Haití, mientras los equipos de rescate se negaban a abandonar las esperanzas de encontrar a más supervivientes bajo las ruinas.

Las clínicas médicas tienen listas de espera de 12 días, muchos heridos padecen infecciones por la falta de tratamiento y los campamentos improvisados que alojan ahora a casi medio millón de sobrevivientes podrían ser caldo de cultivo para la propagación de enfermedades, dicen los expertos.

"El próximo riesgo para la salud podría incluir brotes de diarrea, infecciones de las vías respiratorias y otras enfermedades entre cientos de miles de haitianos que viven en campamentos atestados con poca o ninguna higiene", dijo el doctor Greg Elder, vicedirector de operaciones de Médicos sin Fronteras en Haití.

En Puerto Príncipe, ocho hospitales, la mitad de los cuales son estructuras de campaña, están funcionando, además del barco-hospital norteamericano "Comfort", que tiene mil camas.

Al mismo tiempo las cuadrillas de rescate excavaban fosas colectivas en una colina al norte de la capital haitiana con palas mecánicas para enterrar en un solo día a 10.000 víctimas del terremoto, mientras los socorristas advirtieron que la gente aún está muriendo a consecuencia de sus heridas.

La cifra de muertos se calcula en 200.000, según datos del gobierno haitiano difundidos por la Comisión Europea, de los cuales 80.000 han sido enterrados en fosas colectivas. La comisión calcula que hay dos millones de desamparados y dice que 250.000 necesitan ayuda en forma urgente.

A diez días del devastador terremoto de magnitud 7 grados, los socorristas seguían trabajando hasta la noche en busca de sobrevivientes con perros entrenados y equipos con sonar, aunque las esperanzas disminuyen con el tiempo.

EE.UU., en el papel de encargado de la logística, espera terminar "muy pronto" la etapa de búsqueda de supervivientes para pasar a la siguiente: recoger los cadáveres y despejar de escombros la devastada capital.

Una cuadrilla de rescate del condado de Los Ángeles envió a tres perros por separado en una esquina de Petionville, un suburbio de Puerto Príncipe. Cada uno de los animales olfateó a personas con vida en un sitio. Los trabajadores llegaron al lugar cubierto de escombros y gritaron una frase en creole que han aprendido: "Si me oyes, golpea tres veces". No oyeron ninguna respuesta pero prometieron continuar.

Las posibilidades de supervivencia de las víctimas son escasas después de más de una semana, y los 43 equipos internacionales que trabajan en la isla, con casi 1.800 socorristas y 161 perros, saben que están luchando más que nunca contra el reloj.

Cientos de miles de haitianos, en la capital y el interior, seguían esperando, a menudo en condiciones de higiene espantosas y atenaceados por el miedo a la violencia, que la ayuda internacional les aportase agua y víveres.

Obtener ayuda sigue siendo un desafío. El general Douglas Fraser, director del Comando Estadounidense del Sur a cargo de la operación interina de los aeropuertos de Haití, dijo que 1.400 vuelos están en una lista de espera de turno de despegue en el aeropuerto de Puerto Príncipe, el cual puede manejar de 120 a 140 vuelos diarios. Pero cuatro barcos consiguieron desembarcar carga en el puerto capitalino que está muy dañado. La descarga abre un nuevo conducto para auxiliar a Puerto Príncipe.

Al menos 50 réplicas de consideración han sacudido la ciudad, provocando que los nerviosos haitianos salgan a las calles y que muchos de ellos duerman al aire libre.

Un sismo de 4,9 grados de magnitud hizo que los socorristas abandonaran ayer brevemente sus labores en los edificios en ruinas, aunque no hubo reportes de fallecimientos ni de nuevos daños. El día anterior un sismo de 5,9 grados provocó la caída de algunas estructuras.

REALOJO. El gobierno de Haití lanzó ayer una vasta operación para alojar en diferentes partes del país a las miles de personas que quedaron sin hogar en el sismo del 12 de enero, mientras las fuerzas internacionales se ocupan de la atención médica y la ayuda humanitaria.

"Una vasta operación está en marcha. Vamos a reubicar a los sin techo", declaró el ministro haitiano del Interior, Paul Antoine Bien Aimé, explicando que se crearán campamentos para dar cobijo a hasta 10.000 víctimas cada uno.

El gobierno haitiano contrató ómnibus para transportar a los damnificados de la capital haitiana hacia el norte y sur del país desde la semidestruida ciudad, donde al menos 500.000 personas perdieron sus hogares.

"El número aumenta y no incluye a las personas fuera de Puerto Príncipe", donde varias ciudades al oeste de la capital han sido gravemente dañadas por el sismo, precisó una portavoz de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), Jemini Pandya. En Puerto Príncipe hay 477 campamentos improvisados, según la OIM.

Algunos avances

Estados Unidos habilitó cuatro aeropuertos para recibir la ayuda: dos en Haití y dos en el vecino país de República Dominicana, dijo el general Douglas Fraser, jefe del Comando Sur de Estados Unidos.

Washington anunció un refuerzo de 4.000 efectivos, con lo que la cifra de hombres desplegados en Haití alcanzará los 15.000 el sábado.

El Banco Mundial dijo que suspende por cinco años el reembolso de la deuda haitiana -de US$ 38 millones- y que trabaja para su total anulación.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) prevé por su parte construir en este lugar casas sólidas para unas 30.000 personas.

Desde el inicio de las operaciones, según la ONU, más de 121 personas fueron recuperadas con vida de entre los escombros, todo un récord frente a otros sismos en el mundo.

No obstante las escenas frecuentes de saqueos en la capital, la seguridad en Haití está bajo control, aseguró Vicenzo Puguese, portavoz de la Misión de la ONU para la Estabilización de Haití (Minustah).

La cifra

500.000 Son las personas que, según el gobierno haitiano, perdieron su hogar tras el sismo y deben ser reubicadas fuera de la capital.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar