LAUREANO BUTTENBENDER
La certeza sobre la buena cosecha sudamericana de soja profundizó la caída del precio internacional de la oleaginosa, lo que se suma al retroceso de los precios del maíz y el trigo a partir del último informe del USDA.
La revista especializada Oil World corrigió al alza su previsión de diciembre para la cosecha de soja en Argentina y Brasil. La publicación alemana estimó la cosecha de soja argentina en 51 millones de toneladas, 3 millones por encima de los 48 millones proyectados en diciembre pasado.
Mientras tanto, en el caso de Brasil, los 57 millones de toneladas previstos en diciembre fueron elevados a un rango de entre 64 y 65 millones en su edición del pasado martes.
Estos datos, agregados al último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en el que se proyectaba un aumento de la cosecha americana de maíz y el incremento de los stocks de trigo, conforma un escenario de recomposición de las existencias de granos que le quita sostén al mercado empujando los precios a la baja.
Para Fernando Villamil, operador de la empresa Agrosud, más allá del informe del USDA, lo que realmente está marcando el pulso del mercado es la confirmación de la buena cosecha sudamericana.
A su juicio, hasta ahora el mercado estaba sostenido por factores macro como la relación con el dólar y con China como un fuerte comprador. A su vez, la muy baja cosecha de 2009 - sobre todo en Argentina-, hizo que de los grandes productores, el único con saldo exportable fuera el de EE.UU.
Con esta perspectiva, China estaba comprando fuertemente, no sólo porque había un dólar barato, sino porque no había certezas de la cosecha sudamericana, de la que todo eran promesas, analizó el operador.
A su vez, las cosechas sudamericanas se atrasaron por las lluvias y esto dio espacio para que se siguieran sosteniendo los precios en el mercado de Chicago. En la medida en que se comienza a confirmar que el cultivo está bien implantado y la cosecha va a ser grande, China comenzó a reducir su presión compradora y el precio comenzó a bajar. Esta es la razón fundamental de la reciente baja, ya que el precio respondió con lógica a los fundamentos del mercado, sostuvo Villamil.
A su entender y en función de que no hay señales significativas de cambios en la demanda, que permitan pensar en una absorción del aumento de oferta, solamente cambios climáticos drásticos en el momento de la cosecha sudamericana, podrían alterar este nuevo escenario de precios.
Ayer la soja con entrega a marzo cerró en Chicago a US$ 349 la tonelada, 4,6% menos que el cierre del martes. El maíz cayó 0,3% y quedó en US$ 145, mientras que el trigo bajó 1,1% y terminó en US$ 182,8 la tonelada.
En Uruguay, las siembras de soja ya están finalizadas y los cultivos están naciendo sin dificultad. El año pasado se había terminado de plantar más tarde, pero debido a la sequía, los nacimientos de las plantas se registraron mucho más tardíos.
Según la encuesta de primavera de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) en esta zafra se plantaron más de 600.000 hectáreas de soja en todo el país.