SEBASTIÁN AUYANET
Los Grizzly Bear, una de las bandas favoritas de las publicaciones estadounidenses e inglesas durante 2009, parecen de las pocas bandas que quedan en el mundo que se sentaron con calma a hacer el mejor disco de sus carreras.
Sólo de esa forma se entiende tal unión de armonías, sonidos que parecen venir de todos los tiempos históricos y estructuras complicadas, con silencios, rincones oscuros, ecos y espacios para hacer canciones pop emocionantes. Y lo mejor de todo: es de esos pocos discos con los que se da el ejercicio de ir escuchando progresivamente. A más escucha, mayor la recompensa.