DURAZNO | VÍCTOR D. RODRÍGUEZ
Las aguas duraznenses llevan cobradas en el transcurso de diciembre y enero tres víctimas. En todos los casos personas jóvenes que perecieron ahogados al incursionar en corrientes, desbordes o áreas sin señalización.
La primera de las muertes fue la del peón rural domiciliado en Villa del Carmen, Rubén González, de 20 años, quien realizaba tareas de campo en un establecimiento de paraje Chileno Grande.
El 28 de diciembre, luego de culminar su labor, concurrió junto a otros peones a bañarse al río Negro, que se encontraba fuera de su cauce. Se alejó de la orilla en un bote. Ya lejos de la orilla, se tiró al agua. Perdió pie y desapareció de la superficie pese a esfuerzos de sus compañeros por rescatarlo.
El segundo episodio cegó la vida de Edison La Rosa, quien concurrió a una laguna situada en Paraje Cuchilla Ramírez (La Paloma) en compañía de unos amigos en la tarde del sábado 2. Los intentos desesperados por rescatarlo fueron inútiles. Finalmente el cuerpo fue hallado dos días después por efectivos de Bomberos de Sarandí del Yi.
El más reciente hecho ocurrió el domingo 3 en el balneario Independencia de la capital duraznense. Policías de la Comisaría 15° fueron informados que en ese lugar Jonathan Devitta, de 23 años, se encontraba bañando en el río Yi cuando fue arrastrado por la corriente desapareciendo de la superficie de las aguas. El cuerpo de Jonathan fue localizado sin vida un día después.
CUIDADOS. El jefe interino de la policía duraznense, Ulises Ramos, dijo a radio Durazno que en época de verano "la gente se tira al agua, por el calor y si hay corriente pasan estas cosas lamentables. Se recomienda que cuando se quiera tomar un baño en el río Yi acudan a los lugares habilitados de playa donde no hay corriente. En lugares apartados del río siempre se corren riesgos; muchas veces la gente se tira porque sabe nadar, y pasa un problema, un calambre y luego ocurren fallecimientos".
En los arroyos crecidos, las raíces de los árboles que quedan abajo del agua o piedras ocultas son peligros mortales para las personas que se tiran sin conocer el lugar.
Además, las altas temperaturas reinantes y el choque frío con el agua no son recomendables para enfermos cardíacos.